Ciento setenta obras procedentes de museos ycolecciones particulares nacionales y extranjeras, retratos del artistarealizados por Victorica, Alice y otros maestros, objetos personales,paisajes de Córdoba, Mar del Plata, Río de Janeiro, una importante colección deaguafuertes, una película sobre su vida, concursos para el público, una páginaWeb, visitas guiadas y talleres de plástica constituyen una visión didáctica yabarcativa de la obra de Benito Quinquela Martín (1890-1977).
«¿Por qué sueño mis puertos de La Boca? Porquelos tengo metidos dentro de mí», decía el artista con airefilosófico, con refranes en los que sintetizaba sus definiciones acerca de lavida y la muerte, con sus humoradas sarcásticas y con dejo melancólico. Esteartista que en cada cumpleaños -1 de marzo de 1890, fecha elegida un tanto alazar-, pintaba un cuadro para regalar a algún amigo, pintaba lo que veía, loque sentía y lo que le gustaba. Por eso rechazó ofertas del exterior parapintar sólo en su país escenas de La Boca y de su Riachuelo.
El crítico Jorge Feinsilber, que cultivó suamistad durante más de treinta años, señaló en una ocasión que «no erapintura de acento y tonos europeos, es un acontecer que podría entroncarse conlo realizado por grandes artistas en el Brasil o en México. Los monumentostemporarios -sus barcos-y el fetichismo que hizo carne en esas escenasboquenses serían inertes pedazos de materia si Quinquela no les hubiera dadoalma con su vibrante color».
Entre la bibliografía dedicada a Quinquela destacamosel libro «Meditación» del crítico y jurista Enrique H. Gené, queayuda a pensar sobre la vida y obra de este artista singular.
Quinquela no encaja en ningún ismode la época, es un artista inclasificable. Pero, a través de la actual revisiónsobre las vanguardias, se podría insertar entre los artistas que hacían unaglorificación romántica del trabajo, admiraban el desarrollo y el empuje de lacivilización industrial. Por ejemplo, todos los cuadros con chimeneashumeantes, tanto en atardeceres con fondo rojo o ma-ñanas neblinosas. Laactividad febril de La Boca, su exultante color, los barcos abandonados, lasfábricas, el fuego de los hornos reflejándose en las aguas del Riachuelo ya noexisten. Solamente la memoria de aquella época de luchas y en la de losdescendientes de los que llegaron esperanzados. ¿Cómo ver su obra hoy?Simplemente como la de un artista que usó un lenguaje violento, un cromatismoatrevido, un empaste táctil, fundamentalmente enamorado del mundo que lo rodeó,traductor de la simbología boquense, parte de nuestro mito ciudadano. Y no debeolvidarse su humanismo y filantropía como benefactor de su barrio al que donóla Escuela Museo, el Lactario, la Escuela de artes Gráficas y el TeatroAuditorio.
Organizada por la Galería Zurbarán con entradalibre y gratuita en el Palais de Glace, Posadas 1725.
Laobra de Eduardo Mc Entyre
(1929) ha sido ampliamente reseñada por la crítica yfigura en importantes colecciones tanto de museos como privadas en el ordennacional e internacional. Ha desarrollado importantes investigaciones en elcampo de la abstracción geométrica, formado discípulos destacados y laespiritualidad de la forma a partir de un pensamiento constructivo es laesencia de su creatividad.
En las obras recientes que presenta en GaleríaArroyo, el eje simétrico que las caracterizaba anteriormente ha dado lugar auna mayor intuición. Ahora, sin boceto previo y a partir de la primera curva,directamente sobre la tela, aparece el factor sorpresa y la total libertad conla que encara estos haces lumínicos de gran dinamismo. Es imposible no seguirasombrándose ante la excelencia formal pero sin que ello signifiqueengolosinamiento, lo que quedaría en la superficie. Es una propuesta de granpure-za enfatizada por la luminosidad espacial y el color investido deprotagonismo, «Cristo, La Luz» que preside la muestra, es unextraordinario ejemplo.
Sus obras despiertan en el contemplador la energíavital que pudiera estar adormecida ante el cúmulo de imágenes sin sentido quenos contaminan visual-mente. Arte de la línea, del color, de la geometría, queno presenta signos de agotamiento. Arroyo 830. Clausura el 18 de octubre.
Enla sala principal de la galería Pérez Quesada se exhiben obras de seis artistasque conforman tres matrimonios. Rosa Audisio y Luis Abraham (LaPampa) remiten a una visión de carácter decorativo, palabra que no debeconsiderarse peyorativa, ya que no se trata de ornamentalismo cursi o deconsumo masivo al no caer en combinaciones excesivas.
En Luchi Collaud y Adrián Carnevale (Rosario)destacamos el tratamiento de la materia. Las figuras larvadas, casi fantasmalesde la primera, se «amontonan» en ciertas zonas de la tela y reflejan al serhumano en clave de humor. El ser humano en Carnevale es apenas un trazoesquemático que lleva sus extremidades a un máximo de tensión, una suerte deacróbata que intenta ocupar algún lugar.
Conocemos desde hace algún tiempo la obra de GabrielaPertovt (Rosario) que utiliza jeans para insertarlos en un contextopolítico, histórico y social no exento de humor e ironía. Gabriel Villot,también de Rosario, ofrece a través de técnicas mixtas y dibujos a tinta unasucesión de escenas fragmentadas relacionadas con un pasado violento que nodebe olvidarse. En suma, «2X3» es una exposición de un conjunto deartistas jóvenes que deben ser tenidos en cuenta, se exhibe hasta el 3 denoviembre en M. T. de Alvear 1559.



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