12 de octubre 2005 - 00:00

Crónica que es casi un thriller

Crónica que es casi un thriller
Leila Guerriero «Los suicidas del Fin del Mundo. Crónica de un pueblo patagónico» (Bs. As., Tusquets, 1995, 231 págs.)

" Las vírgenes suicidas", de Jeffrey Eugenides
, era ya una «novela de culto» mucho antes que Sofia Coppola la llevara al cine. Había impresionado relatando los recuerdos corales de una barra de muchachos, ya hombres, sobre cuatro bellas hermanas, de entre 12 y 16 años, que suicidaron sucesivamente. Esa tragedia, que ocurrió en un pueblo del sur de los Estados Unidos, y que conmovió al mundo, llevó a especulaciones sobre la formación de los jóvenes, los padres autoritarios, la crisis de la pubertad y «la melancolía de la juventud que todo lo tiene» en los Estados Unidos.

En el sur del Sur, en Las Heras, un pueblo de Santa Cruz, no fueron cuatro chicas rubias, lindas y de buen pasar las que se suicidaron, fue una enigmática oleada de suicidios de jóvenes adultos, hombres y mujeres de entre 18 y 28 años, que pareciera -según las informaciones finales de éste libro- no haber cesado. A este dato se podrían agregar otros muchos que podrían servir para una investigación forense o para las más variadas conjeturas, como el hecho que una muy alta proporción de los suicidas decidieran colgarse. Intrigada por esos sucesos, la periodista Leila Guerriero se fue a investigar al lugar de esos trágicos sucesos y ofrece esta crónica que se lee como una novela coral donde un pueblo habla de esos de los que «no se entiende por qué tomaron esa trágica decisión». O se cree tener las explicaciones más curiosas: la maldición de los indios enterrados en éste pueblo, pactos con el demonio, el rock pesado, entre muchas otras. Afortunadamente, la autora se abstiene de caer en la tentación de interpretaciones psicológicas o sociológicas, periodísticamente va dejando que sus entrevistados descarguen sus recuerdos, sus verdades y sus mentiras. Permite que veraces o mendaces den su testimonio, sabe que está -más allá de los suicidios- realizando la reconstrucción narrativa de un pueblo patagónico y agónico. Una reconstrucción que deja de lado otra tentación: utilizar esos datos para transformar esa crónica en una ficción, en un relato gótico o en un thriller.

M.S.

Dejá tu comentario

Te puede interesar