23 de diciembre 2005 - 00:00
Dedican a Presas un libro y una muestra
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«El prestigio», óleo sobre papel de diario de Leopoldo Presas, parte de la exposición que coincide con el libro «Obras de Colección» que acaba de sumarse a la extensa bibliografía sobre este importante artista.
• Las «narraciones» de Ana Fabry están atravesadas por una aguda observación y una sutil ironía. Podría hablarse de juego constante ya sea a través de las imágenes y de la palabra, los títulos a los que apela, con los que da ciertas pistas al contemplador que se transforma en cómplice. La emblemática flor de ceibo que se despliega como fondo en «Flor de Educación», alumnos con guardapolvos blancos, atados, en fila, símbolo de una época en la que se conseguían títulos casi sin pasar por las aulas, una imagen de la decadente educación argentina que hoy engrosa estadísticas negativas.
A Ana Fabry le gusta la acumulación de objetos en miniatura, secadores de pelo, ralladores, autitos, soldaditos, que solían hacer las delicias de los juegos infantiles de los niños, y hoy en extinción, dado que desde el vamos están frente a la computadora. Esta acumulación en la casita soñada, ordenada y protectora «Casita Feliz», también se derrumba, ha colapsado y aparece en el piso caóticamente. En «Copa de Leche», aquella que no llega a todos los niños, Fabry reitera la acumulación.
Esta artista nacida en Córdoba y que reside actualmente en Santa Fe, ha obtenido, entre otros, el Primer Premio del LXXXVIII Salón Anual de Santa Fe (2002) y la Primera Mención del Salón Nacional de Artes Plásticas en 1999.
Concurre desde 1997 a Art Miami y desde 2002 a Art Chicago, ha sido invitada a exponer individualmente en Nueva York y fue seleccionada este año parala Bienal de Beijin. En su actual muestra en Praxis desfilan, además, situaciones como «Primera Quincena». Un equivalente de las fotos que pronto ocuparán las primeras planas de los diarios, hecho que se reitera al comienzo de la temporada veraniega, miles de seres amontonados bajo las sombrillas «gozando» del ruido y la alineación playera. Su cromatismo oscila entre verdosos, ocres, rojos apagados, una paleta que evita lo llamativo y a la que añeja adrede, recuerda a ciertos libros amarillentos que han quedado olvidados en la biblioteca. «Producto en Bruto Interno -Pinturas, objetos, juguetes y entretenimiento», una muestra en absoluto banal que «habla» de las cosas importantes en clave de humor, que no se queda en una impresión puramente sensorial. Hasta fin de mes. Arenales 1311.




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