5 de julio 2005 - 00:00

Dejó buen balance el primer Festival de Teatro de Rafaela

«La señora Macbeth», con Cristina Banegas, fue una de lasestrellas en Rafaela, donde un público entusiasta obligó aagregar funciones de varios espectáculos.
«La señora Macbeth», con Cristina Banegas, fue una de las estrellas en Rafaela, donde un público entusiasta obligó a agregar funciones de varios espectáculos.
El Festival de Teatro de Rafaela, que culminó el fin de semana en esta ciudad santafesina de 90 mil habitantes, abrió una perspectiva muy optimista en lo que atañe al panorama teatral argentino. El público local brindó una cálida acogida a los elencos invitados, y colmó todos las salas afectadas a la muestra.

Rafaela fue sede el año pasado de la XIX Fiesta Nacional del Teatro y la experiencia resultó tan positiva que sentó las bases para la creación de un Festival propio que en esta primera edición convocó a elencos de Buenos Aires, Córdoba, Paraná, Rosario y Santa Fe. En los cinco días que duró la muestra se exhibieron diecisiete espectáculos. Dos de ellos («La Madonnita» de Mauricio Kartún y «La señora Macbeth» de Griselda Gambaro) agotaron sus entradas ya en los días previos al festival. Muchos lamentaron que Cristina Banegas (estupenda protagonista de la pieza de Gambaro) se negara a agregar una nueva función, debido «a la excesiva energía» que le demanda este personaje.

Acaso prejuiciosamente, todas las expectativas estaban puestas en las reacciones que podía producir «Shangay» de José María Muscari, un espectáculo de humor gay, que ha tenido una muy buena recepción en distintas ciudades del interior. La obra incluye escenas de sexo en clave paródica, chistes de tono subido y una jerga que por momentos suena algo brutal. El desconcierto y pudor que se leía en algunos rostros fue un espectáculo aparte, pero al final el público aplaudió con entusiasmo.

El resto de la programación incluyó una gran diversidad de propuestas. Desde infantiles muy aplaudidos como «Cosas de payasos» con Claudio Martínez Bel y Enrique Federman y «Entrenalaire», a cargo de dos compañías rosarinas, hasta piezas dramáticas de un gran refinamiento estilístico como «La música» de Marguerite Duras con dirección de Silvio Lang. También pudo verse un buen espectáculo de danza («Vientos Rojos» de Mabel Dai Chee Chang) y varias comedias desopilantes como «Sigo Mintiendo» de Mariana Chaud, «Hotel Melancólico» de Mariela Asensio o la divertida y muy cinematográfica «Afuera» de Gustavo Tarrío.

Dentro del fervor que suscitaron la mayor parte de los espectáculos hubo dos que se destacaron especialmente. Uno de ellos fue «Arrabalera, Mujeres que trabajan» en el que la actriz y directora Mónica Cabrera, además de cantar, interpreta a una serie de mujeres desopilantes, pero en el fondo muy sufridas, que literalmente hicieron llorar de risa a buena parte del público.

Rápidamente, los organizadores del Festival programaron una nueva función cuyas entradas se agotaron de inmediato.

Otra de las grandes estrellas de la muestra fue
«Una» del director Jorge Dunster, un espectáculo interpretado por los transformistas rosarinos Sergio Escobar y Horacio Sansivero que recuerda vagamente a la película

«¿Qué pasó con Babe Jane»
pero en clave más reidera y sofisticada. Por la extraordinaria calidad de sus intérpretes y su gran riqueza de contenidos «Una» merecería acceder a la cartelera teatral porteña.

El cierre estuvo a cargo del talentoso actor rosarino
Juan Pablo Geretto (a quien se recuerda por su participación en el programa de Tinelli) que volvió a deleitar a sus fans con sus inquietantes personajes de «Solo como una Perra».

Rafaela 2005 contó con una grilla mayoritariamente porteña, algo que según los responsables de este encuentro intentará equilibrarse en los próximas ediciones (ni siquiera hubo tiempo de incorporar espectáculos locales, aún en montaje). Este es un tema que siempre está presente en todos los encuentros de teatro interprovinciales, debido a que los elencos del Interior no disponen de las mismas posibilidades de capacitación que los de Buenos Aires. El director del Instituto Nacional del Teatro, Raúl Brambilla, aprovechó la ocasión para abrir un foro -el segundo que se realiza este año- sobre «El rol del INT en la actual creación teatral». Allí aseguró que se dejará de lado el criterio «asistencialista y de fomento» que hasta ahora guió las acciones del INT, para privilegiar, de aquí en más, calidad y especialización.

El tema generó una gran polémica entre algunos teatristas que aún esperan que el Instituto resuelva todas sus carencias (incluso hubo quienes pidieron obra social y difusión publicitaria en canales de aire). La discusión recién empieza y seguirádesarrollándose en distintos foros del país. Entretanto aún no se ha decidido si la sede de la próxima Fiesta Nacional del Teatro se realizará en Buenos Aires como está previsto. Muchos teatristas temen que sus espectáculos pasen inadvertidos en medio de la desbordante cartelera teatral porteña.

La gente de Rafaela, por su parte, ya confirmó la próxima edición del festival el año que viene.

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