25 de junio 2001 - 00:00

"El bolero ya no es más para cierta edad, todos lo aman"

Serra Lima y Raval.
Serra Lima y Raval.
(22/06/2001) Es la primera vez que actúan juntas pero pareciera que lo hacen desde toda la vida. «Con Estela -dice María Martha Serra Lima-nos conocimos en Mar del Plata, en 1977. Ella tenía un café concert y yo estaba trabajando al lado. Eran épocas de muchos cafés y cigarrillos compartidos. Pensar que yo decía que fumaba para tener la voz más grave; cómo podía pensar así.»

«Siempre nos hemos admirado y respetado mucho mutuamente -acota Estela Raval-, pero por una cosa u otra nunca se había dado de que trabajáramos juntas. Lo que pasa es que en esa época Estela era una estrella y yo apenas estaba empezando», acota Serra Lima.

Periodista: ¿Y cómo llegaron entonces a planear un espectáculo juntas?


Estela Raval:
Son ideas que se van amasando con el tiempo. Siempre decíamos que sería muy lindo. El año pasado, el marido de María Martha, que es nuestro productor, me contrató para hacer una gira y me sugirió la posibilidad. La idea quedó picando y finalmente la concretamos en el verano en Mar del Plata. Así nació este «Apasionadas» que estrenamos en el teatro Broadway de Buenos Aires.

María Martha Serra Lima:
La verdad es que empezamos un poco como un experimento. Pero nos fue bien y seguimos. Bien con el público, pero también tuvimos otros reconocimientos; ganamos un par de premios, entre ellos el Estrella de Mar.

P.: Ahora que trabajan juntas, ¿sienten que los públicos de ambas tienen algo en común?


M.M.S.L.:
Lo que pasa es que el público sentimental y romántico es el mismo para las dos.

E.R.:
De algún modo teníamos ya cosas en común. Por ejemplo, las dos trabajamos mucho tiempo con Los Panchos.

Pero lo difícil, en el caso de dos solistas que se juntan, más que en el público está en adaptarse mutuamente, en respetar el espacio ajeno, en compartir. Y las cantantes solemos ser complicadas para eso. Recuerdo que hace unos años, cuando empezó el éxito de «Brujas», Carlos Rottenberg quería hacer una prueba parecida pero con cantantes, una especie de «Brujas» musical. Me habló para eso, hubo otras conversaciones y finalmente no se pudo hacer.

M.M.S.L.:
En una obra de teatro, el actor o la actriz ya saben que hay un elenco y que todos tienen su parte importante en un espectáculo. Con los cantantes es más difícil. Todos tenemos nuestras cosas y no siempre es fácil llevarse bien; aceptar que uno tiene que reducir su repertorio a la mitad para que la compañera también tenga su parte.

E.R.: No hay que competir, no chocar los temas. Creo que esa unión solamente es posible cuando hay admiración y afecto mutuo; que es lo que pasa entre nosotras. Esto no puede pensarse solamente como algo comercial.

M.M.S.L.: Cuando yo sufro si a Estela le pasa algo sobre el escenario, ahí me doy cuenta de que las dos tiramos para el mismo lado y hacemos parte del mismo espectáculo.

P.: ¿«Apasionadas» está armado como un recital compartido de canciones?


E.R.:
No, para nada; es un espectáculo más completo. Hay un texto que escribí yo que sirve para darles continuidad a las canciones pero también para poner un toque de humor. Tenemos algunos diálogos muy divertidos, nos criticamos en broma. Y tenemos un vestuario hermoso que nos hizo Roberto Piazza.

P.: ¿Siguen teniendo vigencia las canciones y el estilo romántico que ustedes encarnan?


M.M.S.L.:
Yo siempre digo que mientras exista un hombre y una mujer va a existir sentimiento, sufrimiento, evocación de cosas perdidas. Y si están esos temas, están también las canciones que hablan de ellos. Por supuesto que nuestro público está más en las madres que en los hijos. Pero los hijos también nos valoran porque nos han escucha do en sus casas desde chicos.

E.R.: Hay canciones, algunos boleros, por ejemplo, inclusive muy viejos, que siempre reaparecen; con nuevas formas, pero siempre están.

M.M.S.L.:
En ese sentido es muy bueno lo que ha pasado, por ejemplo, con Luis Miguel. No sé si habrá sido por él o por las canciones, o por ambas cosas, pero ha unido a las generaciones. Y es lógico, porque en todo caso son los jóvenes los que tienen más a flor de piel las cosas del amor.

P.: María Martha, ¿sigue viviendo en los Estados Unidos?


M.M.S.L.:
Sí. Soy residente norteamericana y tengo mi casa en Miami. Pero allí voy a descansar. Tengo mis amigos -Concha Valdez Miranda, Rudy Pérez-con los que me encuentro a charlar. Me gusta salir de compras, recorrer esos malls enormes. Y tengo una hija y una nieta norteamericanas.

P.: Estela, ¿le molesta que la sigan asociando a Los Cinco Latinos?


E.R.:
No, todo lo contrario. Yo me siento muy identificada con el grupo. Es una parte mía, soy yo misma. Y con Los Latinos tuve grandes satisfacciones, actué en grandes escenarios, me abrieron las puertas del éxito.

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