NuevaYork.- En un hecho sin precedentes y que llama la atención de los mismos neoyorquinos, el Museo de Arte Moderno (MoMA) dejó la isla de Manhattan y se mudó al popular barrio de Queens. El cambio obedece al avance de las obras del nuevo edificio del MoMA proyectado por Yoshio Taniguchi que se levantará en la calle 53. Pero ese espacio recién será terminado en el año 2005. Las opciones que se planteaban entonces era el cierre del museo hasta terminar la construcción o encontrar una sede temporaria. «Tres años es un período muy largo para que una institución de la importancia del MoMA dejara de funcionar», explicó a Ambito Financiero su director Glenn Lowry. «Evitar ese quiebre fue lo que nos llevó a tomar la decisión de abrir una nueva sede en Queens que, una vez que regresemos a Manhattan, será transformada en un centro de estudios, archivo y depósito que dará albergue a las colecciones del museo».
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«Dejar el tradicional edificio no fue fácil», confesó Lowry, «el cambio demandó un trabajo sistemático que se prolongó por varios meses. Llegamos a realizar hasta cinco viajes por día transportando cuadros, esculturas, fotografías, muebles, libros y otros objetos que forman parte de la colección. Finalmente completamos la tarea y pudimos inaugurar este espacio de acuerdo con los plazos que teníamos pautados».
Como no podía ser de otra manera, la propia mudanza del MoMA fue parte de una obra de arte. Sucedió con la puesta en escena de una marcha ideada por el artista Francis Al s, quien evocando una procesión religiosa puso los principales cuadros del museo literalmente en peregrinación. Así pudo verse a «Las Señoritas de Avignon» de Picasso o a las bailarinas de «La Danza» de Matisse caminando por las calles de Nueva York y cruzando el puente de Queens-borough en rumbo hacia su nueva casa, acompañadas por una multitud que iba al paso. Todo fue filmado e incluido en un video titulado «Projects 76» que está siendo proyectado en el nuevo edificio.
«Ahora el desafío que nos queda es lograr que la gente también cruce ese puente, que el turista se anime a venir a Queens, pero estamos seguros de que vamos a lograrlo», amplía la Presidenta del Museo, Agnes Gund. «Para eso estamos invirtiendo muchos recursos en promover esta zona de la ciudad, que además de ser de fácil acceso, no tiene nada que envidiar a otras en términos artísticos ya que varias son las instituciones que funcionan aquí. Muchos artistas tienen también sus estudios en las inmediaciones, en gran parte debido a los grandes espacios disponibles y a los altos precios de Manhattan. A nosotros, por ejemplo, en términos monetarios nos hubiera sido imposible encontrar y mantener un espacio como éste en el centro de la ciudad».
Las instituciones a las que se refería Gund y que transformaron Queens en una verdadera meca del arte moderno son entre otras, el P.S.1 Contemporary Art Center, espacio creado por el mismo MoMA para promoción de arte de vanguardia, el Socrates Sculture Garden, el Museo Americano de la Imagen y el Isamu Noguchi Garden Museum. El edificio en el que ahora funciona el MoMA fue hasta hace poco una fábrica de abrochadoras abandonada que debió ser reciclada para su nueva función. Por ello se convocó a los arquitectos Michael Maltzan y Scott Newman que hicieron de ese espacio un lugar dinámico, con paredes móviles que permitirá adaptar el museo a las necesidades de nuevas exhibiciones. Llama la atención el acceso minimalista a través de rampas y el lobby donde se ubican la tienda, la librería y la cafetería.
Un sector al que se dio particular importancia fue el que será dedicado a depósito. Es que el MoMA guardará allí todas las obras que no estén en exhibición. El exterior fue pintado de azul y en la terraza un enorme cartel con diferentes planos en el que se lee la palabra MoMA y que puede verse a la distancia da la bienvenida al visitante.
•Arco iris
Para la apertura se organizaron varios eventos que movilizaron durante varios días al ambiente de arte de la ciudad y que culminaron con la puesta de un arco iris de fuegos artificiales diseñado por el artista japonés Cai Guo-Qiang que iluminó completamente el East River que separa Queens de Manhattan. Varias son las exhibiciones que celebran la apertura. Las principales son «AUTObodies: Velocidad, Deporte, Transporte» y «Tempo».
AUTObodies pone en evidencia la amplitud del nuevo edificio; en ella el museo presenta por primera vez su colección completa de autos. Se muestran, entre otros, un escarabajo Volkswagen modelo 1953, una Ferrari Formula Uno modelo 1990 y el Cisitalia modelo 1946 que solía estar suspendido en el aire colgado al techo del anterior edificio.
Tempo, por su lado, incluye 56 trabajos seleccionados por el brasileño Paulo Herkenhoff, curador adjunto del MoMA. El conjunto permite visualizar como el concepto del tiempo es percibido por diferentes artistas, entre los cuales se destaca una pintura del argentino Guillermo Kuitca. «La obra de Kuitca a pesar de estar titulada «Terminal», es decir algo que finaliza, reflexiona sobre lo que es permanente y por eso creo que es casi una ironía», dice a este diario Herkenhoff. «En ella se muestra una cinta de aeropuerto en movimiento por donde los pasajeros recojen su equipaje, me sorprende ver que algo tan simple sirva para A toda marcha se realizan las obras de ampliado y reciclaje del MoMA en Manhattan, bajo la dirección del arquitecto Yoshio Taniguchi ilustrar una idea tan importante como la de permanencia, algo que nunca se detiene ni descansa».
Pero Kuitca no es el único argentino presente en el nuevo MoMA. El nombre de Jorge Luis Borges puede también leerse varias veces en el catálogo que acompaña a «Tempo». Es que el escritor llevó lo temporal a la literatura con su obra «Funes, el memorioso», de la que hace un breve análisis.
Finalmente también se destaca el lienzo tajeado «Concepto Espacial: Expectativas Nro.2» de otro argentino ya fallecido, Lucio Fontana. Este trabajo que forma parte de la colección permanente del MoMA está ubicado en una de las galerías dedicadas a las distintas escuelas del arte del siglo XX.
Sin duda el MoMA abrió un nuevo capítulo de su historia, ahora solo falta esperar a que ver la terminación del edificio definitivo de la calle 53, todos los ojos estan puestos ahí.
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