«Roman photo», espectáculo callejero francés que gustó al público sin polémicas, como las
que despertó una performance de artistas cordobeses que incluía acróbatas colgados de
ganchos que perforaban su piel.
Córdoba - Con muy buena repercusión de público continúa el V Festival Internacional del Mercosur, que ya exhibió varios espectáculos de calle favorecidos por las excelentes condiciones climáticas de estos últimos días. La Fiesta inaugural, organizada por artistas cordobeses que triunfan en el exterior -«hijospródigos» los llama la prensa local- ofreció un original cruce de tradición y modernidad, a través de una performance en la que confluyeron la danza contemporánea, el malambo y hasta un grupo de acróbatas y artistas de piercing (algunos de ellos colgados de ganchos que perforaban su piel) que dejó boquiabiertos a buena parte de los cinco mil asistentes. Después, las opiniones quedaron bastante divididas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En cambio, el callejero «Roman photo» del grupo Royal de Luxe dirigido por el francés Jean-Luc Courcoult contentó a todos. En sus veinte años recorriendo el mundo es la primera vez que llega a Córdoba de la mano de un elenco de actores chilenos. El espectáculo provocó risas y expresiones de asombro con sus ingeniosos recursos artesanales. A la vista del público dramatizaron el montaje de una fotonovela (de allí su título) con situaciones propias de la novela romántica que luego fueron derivando en episodios sangrientos. En medio de una trama cada vez más delirante y sin perder su fresca ingenuidad el espectáculo culminó en un grand guignol -con cuerpos mutilados y chorros de sangre- que curiosamente hizo las delicias de los más chicos.
El actor y clown brasileño XX se instaló en una plazoleta céntrica el martes por la mañana para jugar al fútbol con el público que circulaba por la zona. «Jugando con mis pelotas», un divertimento destinado a grandes y chicos, consistió en un alocado entrenamiento donde algunos espectadores oficiaron de delanteros, mediocampistas, arqueros y hasta de arcos en medio de una nutrida concurrencia que ofició de hinchada.
En el rubro teatro de sala tuvo muy buena recepción «¿Quién le teme a Tennessee Williams» proveniente de Croacia que combinó el humor y el drama en un colorido talk show con video y canciones, protagonizado por el entorno familiar de Williams (incluida la figura del autor) y por los personajes de «Un tranvía llamado deseo», su pieza más celebrada. A un autor que intentó exorcisar sus demonios afectivos y sus traumas homosexuales a través de su obra, le cuadró muy bien este formato de « escandalosa» entrevista televisiva. «Otra vez Marcelo» a cargo del «Teatro de los Andes» de Bolivia que dirige el argentino César Brie, emocionó con una delicada historia de amor basada en la vida del líder político boliviano, Marcelo Quiroga. A pesar de sus extensos discursos políticos (Quiroga fue diputado) el espectáculo logró imponerse por su espiritualidad y su poética ritualista. Cabe recordar que Brie ha desarrollado una trayectoria muy personal dentro del teatro antropológico y aquí ha logrado una buena síntesis con el teatro testimonial.
Con un presupuesto bajo (500.000 pesos), este festival ha logrado mantener la calidad de sus propuestas, merced al apoyo de diversas instituciones extranjeras y el trabajo conjunto de los países del área. Córdoba es una provincia de reconocida trayectoria en las artes escénicas, que durante los años '80 funcionó como un centro de irradiación para las nuevas tendencias, respaldado además por el Festival Internacional de Teatro que funcionó durante 10 años hasta su suspensión en el '94. Recién en el año 2000 con el surgimiento del Festival del Mercosur, organizado por la Agencia Córdoba Cultura, pudo recuperarse este importante espacio de intercambio y difusión teatral que ahora ha decidido asociarse con otros festivales como el de Montevideo y el de la Puna y el Festival Andino.
Dejá tu comentario