28 de octubre 2002 - 00:00

"En el Colón hay poca plata y poco ingenio"

Darío Volonté y Vera Cirkovic
Darío Volonté y Vera Cirkovic
Antes de la charla con este diario, a propósito del concierto a beneficio que dará hoy, a las 20.30, en el Colón, dentro del ciclo de la Fundación DAIA, un distendido Darío Volonté invita a recorrer su casa de la calle Catamarca, acompañando al periodista por sus terrazas, pasadizos y desniveles. Ese, dice el tenor, es el lugar ideal para estudiar los roles que luego representará en el exterior, o en el interior del país, donde últimamente está actuando más que en Buenos Aires. Hacia el final, se sumó al diálogo la mezzosoprano francesa Vera Cirkovic, afincada hace un tiempo en el país y partenaire habitual de Volonté quien también participará del concierto, que contará, además, con la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires dirigida por Ligia Amagio y con el violoncellista Carlos Nozzi.

Periodista: ¿Lo molestó la suspensión de «Don Carlo» de Verdi que iba a cantar esta temporada en el Colón?


Darío Volonté:
No, para nada. A mí, a nivel profesional, no me afecta, porque aprovecho para estudiar y hacer otras cosas. Aunque debo confesar que me duele desde el punto de vista artístico no poder hacerlo, y también por las expectativas que se había creado en el público por ver una obra grandiosa como el «Don Carlo». Era un título que iba a llevar mucha gente al teatro, con lo cual se hubiera podido recaudar bastante dinero. Cuando veo los títulos que la reemplazan, que no llevan tanta gente, me da un poco de pena por el teatro. No sé cómo se maneja económicamente el Colón; realmente no tengo información. Sé que cambiaron las autoridades y que éstas hacen las cosas como pueden. Ya se sabe cómo se hace todo acá. Pero no estoy molesto, ya algo sabía de la cancelación antes de irme a Firenze a cantar, por lo que no me tomó de sorpresa. Hay tantas cosas que se cancelan, que para mí ésta es una más, y no me afecta.

P.: Pero ésta es la segunda vez que le ocurre. Primero, fue en 2000 con «Il Trovattore» y ahora con «Don Carlo»...


D.V.:
Sí, me tocó a mí. La otra vez por problemas sindicales y ahora me pasa como consecuencia de la crisis del país. Los presupuestos cada vez son más chicos y hay que acostumbrarse a vivir así, con problemas. Por ahora, en el Colón hay poco ingenio, poca plata y poca imaginación. Así cae un título como «Don Carlo» que, repito, hubiera sido una buena atracción dentro de una temporada que no fue muy exitosa.

P.: Por lo visto, encontró otras alternativas...

D.V.: Cuando me hablan desde los teatros oficiales y me prometen cosas, lo tomo con pinzas. Si se hace bien, si no, buscamos hacer música en los pueblitos, en las provincias, con un piano y las partituras, como hacían los cantantes de antes. Si no hay actividad en el Colón o en el Argentino de La Plata, generamos nuestros propios proyectos, como lo hemos hecho ya en San Juan, Rosario, Tucumán...; es como que no contamos mucho con que nos llamen de los organismos oficiales.

•No es revancha

P.: ¿El concierto de hoy viene a reemplazar de algún modo su ausencia en el Colón esta temporada?

D.V.:
De alguna manera, sí. Ni yo ni Vera Cirkovic lo tomamos como una revancha. Ya hicimos un concierto este año que agotó las localidades, a beneficio de los sobrevivientes de Malvinas, y resultó un éxito. Ahora es la segunda vez, y lo siento como un volver a mis buenas épocas del Colón, donde empecé tan bien con «Aurora» y «Lucía», y luego comenzaron los problemas que conocemos. Después de todo eso, pudimos hacer el concierto con Zubin Mehta, el de Malvinas, y ahora éste que hacemos a beneficio de la Unidad 17 de Cirugía Cardiovascular del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Todos los artistas que actuamos lo hacemos para mejorar el servicio de esa institución. Que este beneficio se haga en el Teatro Colón, mucho mejor. Me gusta cantar ahí, por su maravillosa acústica y por lo que representa para un cantante argentino. Pero el motivo de esta actuación está por encima de esas cuestiones. El tema del Colón es una cuestión de paciencia y cuando se den las condiciones, regresaré a cantar ahí. Ahora lo que interesa es este concierto, cuya recaudación irá directamente a la compra de los elementos necesarios para el hospital, sin intermediarios, y a los proveedores también se le va a pedir colaboración.

P.: ¿En qué va a consistir el programa? Vera Cirkovic:
Como novedad, voy a cantar un fragmento de «Les Nuits d'eté», de Berlioz -»Le spectre de la rose»-, y «Acerba voluttá...», de «Adriana Lecouvreur», de Cilea, y algunas arias conocidas; mientras que Darío cantará arias de óperas de Pucini y Verdi; y juntos, haremos el dúo «Lontano, lontano, lontano...» de «Mefistófeles» de Boito. La Filarmónica y Nozzi van a interpretar obras de Ernst Bloch y Dvorak.

P.: ¿No va a cantar «La canción de la Bandera» de «Aurora», Volonté?


D.V.:
Si hay muchos aplausos... (Ríe).

P.: ¿Cómo sigue su agenda?

D.V.: Para el año que viene hay propuestas para hacer en Berlín «Turandot» con Ken Nagano, y hay otra de la Opera de París. Ahora me voy a Palermo a hacer «Il Trovattore», con Daniel Oren -con quien vengo de hacer «Manon Lescaut» en Firenze-; debuto con «La battaglia di Legnano», en el San Carlo de Nápoles en enero de 2003 y voy a cantar «Tosca» en Las Palmas. Tengo proyectos para debutar en la Opera de Cincinnati con Pollione de «Norma», y en 2004 «Turandot» en San Diego y en Amsterdam, «Mefistófeles» en 2004 y 2005, «Cavalleria Rusticana» y posiblemente cante también en Opera Bastille.

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