18 de noviembre 2008 - 00:00

"En un tiempo no nos dejaban llamar sheriff al sheriff"

José Luis Borau reemplazó en la RAE a Fernando Fernán-Gómez. Hizo reír a los académicos con las palabras que, enalgún tiempo, quisieron imponer (como llamar «fonogonía»al «play-back»).
José Luis Borau reemplazó en la RAE a Fernando Fernán- Gómez. Hizo reír a los académicos con las palabras que, en algún tiempo, quisieron imponer (como llamar «fonogonía» al «play-back»).
Madrid (EFE) - «A nadie le gusta ser 'el malo de la película' ni sentirse 'solo ante el peligro', especialmente si no está cerca el 'séptimo de caballería'», dijo ayer el cineasta español José Luis Borau en su discurso de ingreso en la Real Academia Española.

«¿Quién puede pretender a estas alturas que sustituyamos 'play-back' por sonido pregrabado, 'flash-back' por salto atrás, y que a un ' sheriff' del Lejano Oeste se lo llame comisario?», se preguntó Borau en su discurso, en el que rastreó la profunda huella que ha dejado el cine en la forma de hablar y de escribir.

Fue un discurso ameno e ilustrativo, que, «por exigencias del guión», le permitió a Borau, director entre otros títulos de aquella gran película «Furtivos», introducir por unas horas en la Academia a «el bueno y el malo» de la película, al «sheriff», a las « vampiresas», a los «frikis», a Tarzán y a la mona Chita.

El nuevo académico hizo reír a los centenares de asistentes, pero también, reflexionar porque el cine, y sus imágenes comunes «a millones de personas en todo el mundo», «puede trastocar -de hecho, lo está haciendo ya- el camino tradicional de conocer y darse a entender» que hasta hace poco tenía el ser humano.

Borau, nacido en Zaragoza en 1929, elogió la figura de su antecesor en el sillón «B» de la RAE, el actor y escritor Fernando Fernán-Gómez, un hombre de «talento poliédrico», que triunfó en el cine, el teatro, la televisión y la literatura.

Bajo el título «El Cine en nuestro lenguaje», Borau reflexionó sobre la influencia del cine en el habla de Hispanoamérica. El nacimiento del cine produjo «un diluvio de vocablos exóticos», puntualizó, algunos de los cuales «fueron hispanizados rápidamente» -plató, claqueta, encuadre, estudios-, y en otros casos dio significados nuevos a palabras ya existentes, como ' película', 'cámara', 'celuloide', 'cinta', 'congelado', 'bobina', 'especialista', 'foco' o ' secuencia'».

Ese «diluvio» dio más de un quebradero de cabeza a los ilustres académicos de la posguerra española, cuyas propuestas de traducción, según recordó Borau, «rozaban la fantasía, por no decir el surrealismo». Así, querían que «plateau» pasara a ser «plataforma»; «play-back» merecía soluciones tan diversas como «fonogonías», «sonido superpuesto», «bailable» o « cantable»; y «travelling» se traduciría como «cámara seguidora», «máquina sobre carriles» o «estrofa».

Hoy día, dijo Borau, «ya no preocupa tanto la invasión de términos extranjeros», y puso como ejemplo voces como «play-back», « flashback», «sheriff», «cameo», «gag», «ralentí» o «remake», que son difíciles de sustituir.
El director de «Furtivos», subrayó cuánto le deben al cine expresiones como «pasarla de película», «por exigencias del guión», «aquí hay mucho jefe y poco indio» o «corre menos que el caballo del malo».

La inmensa influencia que alcanzaron los actores de cine los convirtió pronto en «estrellas» y, por extensión, esa palabrase aplica en la actualidad a «deportistas, arquitectos, escritores o políticos», señaló Borau, que en sus más de 40 años de profesión ha sido guionista, actor, director, profesor, productor y distribuidor.

«A veces no se traduce ya el término anglosajón, y 'stars' son por derecho propio la actriz Penélope Cruz, el tenista Nadal o cualquier ministro de Hacienda en ejercicio», afirmó.

No conviene abusar de frases de películas como «siempre nos quedará París» o «solo ante el peligro», ni hay que confundir, por mucha importancia que tenga el cine, «decir algo con retintín» con « decirlo con Rin-Tin-Tin», advirtió Borau, quien en la última parte de su discurso analizó la influencia del cine en la literatura.

Dejá tu comentario

Te puede interesar