Madrid (EFE) - La Asociación de Internautas (AI) de España pidió ayer al Instituto Nacional de Consumo (INC) que se retire de la venta el último disco de Alejandro Sanz, «No es lo mismo», porque el CD, editado por Warner Music, incluye un dispositivo que impide la copia a través de la computadora.
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El INC dijo que sólo tiene competencia para retirar productos que supongan un riesgo para la seguridad de los consumidores, por lo que expresaron sus dudas sobre la viabilidad de la denuncia. La AI considera que el sistema anticopia vulnera la Ley de Propiedad Intelectual, que «autoriza la reproducción de las obras ya difundidas sin necesidad de autorización del titular de la misma, siempre que sea para uso privado».
Un portavoz de los internautas, Víctor Domingo, dijo que el dispositivo instalado en el disco impide la copia privada, pero desvinculó todo el asunto de la piratería, contra la que, dijo, «se opone su asociación». Por su parte, Warner Music hizo público un comunicado defendiendo su derecho a impedir la copia del disco, aunque también reconoció que ese mecanismo no ha evitado que el disco de Sanz «esté siendo objeto, a niveles masivos, tanto de piratería callejera como de descargas no autorizadas a través de Internet».
En Londres, la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) informó en julio pasado que uno de cada tres discos vendidos en todo el mundo era ilegal. Un total de 1.100 millones de discos compactos piratas se compraron en 2002.
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