19 de julio 2001 - 00:00

Exhibe el Borges singular muestra de Antoni Tapiès

Obra de Tapiès.
Obra de Tapiès.
(19/07/2001) Con 64 obras provenientes de importantes colecciones privadas y de la Fundación que lleva su nombre, exhibidas fuera de España por primera vez, se acaba de inaugurar una importante muestra del gran artista Antoni Tapiès nacido en Barcelona en 1923.

Hombre de vasta cultura, abrevó en Heidegger, Sartre y el pensamiento oriental mien-tras se despertaba su interés por el arte. Cofundador junto al poeta Brossa, los pintores Cuixart y Pronc de la célebre revista Dau al Set (un dado de siete lados, una referencia a lograr lo imposible) se interesa por el surrealismo, el psicoanálisis y la ciencia moderna, época en la que dibuja paisajes fantásticos y oníricos a la manera de Paul Klee y Max Ernst.

«Visión», «Ciudad», tinta china s/papel (1951) son claros ejemplos de estas influencias. A partir de 1948 conoce a Joan Miró con el que iniciará una profunda amistad. En 1951 conoce en París a Picasso y a Sabartés. Preocupado por la situación política en España, realiza numerosas pinturas de tema social.

Es importante leer exhaustivamente su cronología en el catálogo que revela cómo este «maestro de la materia» es un verdadero protagonista y testigo del arte de una importante porción del siglo XX, desde sus comienzos en la pintura en 1946 hasta su última retrospectiva el año pasado en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, y su reciente «Antoni Tapiès o la Poética de la Materia» en la Biblioteca Nacional de Francia.

Tapiès, que ha tenido afinidades con el surrealismo y el expresionismo abstracto, precursor en cierta forma del Arte Povera, nunca ha pertenecido a ningún grupo. Su característica es la combinación de símbolos icónicos, por ejemplo la cruz, con materiales como arena, cuerda, tierra. Raspa la superficie, la rasguña, dejando huellas de pies y manos, nombres, letras, números, palabras garabateadas a manera de graffiti, quizás una afirmación de su apellido que en catalán significa «paredes».

La presencia de la cruz es una constante en su obra. El mismo Tapiès se encarga de explicarlo: «Pueden tenerse sentimientos religiosos sin estar atado a una Iglesia, tenemos la obligación de pintar lo más esencial, lo más profundo, y aun hoy es uno de los símbolos humanos más importantes, más allá de la religión cristiana».

Seducción

Al recorrer la muestra, maravilla al contemplador comprobar que su obra, también seductora, mantiene su vigencia por la verdad que de ella se desprende. «Desde joven me sentí como un misionero. Un poco como los poetas que tienen algo de loco, héroe, sacer-dote, maestro. Me convencía que a través de la expresión artística me liberaría de mis problemas y también ayudaría a liberar a aquellos oprimidos por la situación política.»

Gran coleccionista (
Zurbarán, Miró, Picasso, Kandinsky, Lam, Tobey), además de objetos de Nepal, Egipto, textiles africanos y de libros únicos de literatura catalana medieval, textos de filosofía hindú, taoísmo y budismo que ha donado a su Fundación creada en 1990. En 1958 con el pabellón español dedicado a su obra en la Bienal de Venecia, el Primer Premio del Carnegie International (1959), su invitación a la Documenta de Kassel (1960), su primera retrospectiva en el Guggenheim Museum (Nueva York, 1962) constituyeron una suerte de lanzamiento internacional que el público, tanto europeo como americano, recibió con beneplácito.

En su país,
Tapiès siguió luchando contra Franco no sólo en demostraciones públicas sino en su arte con cuadros en los que la evocación de la bandera catalana y la palabra Democracia aparecen manchadas de sangre (1971) o «Sí» (1974) arañado sobre una superficie blanca y que determina el fin del régimen.

Esta exposición de óleos, grabados, dibujos, una escultura en bronce y pintura, obras valiosas de las que destacamos las ya mencionadas tintas de 1951,
«Serie nocturno matinal IV» (1970), «Diagonal» (1976), «Cadre noir et huit» (1979), «Carna creu, Jambe crois»(1984) , « Crani»(1987), « Pomp terra»(1998) y las 20 litografías en varias tintas y relieve «Variaciones sobre un tema musical» (1987), ya que es conocida su afición y erudición en esta disciplina.

Premio Príncipe de Asturias, miembro de honor de la Royal Academy of Arts (Londres), American Academy of Arts and Sciences (Cambridge, EE.UU.), miembro honorario de la Academia de las Artes (Berlín), doctor honoris causa de la Universidad de Barcelona, León de Oro de la Bienal de Venecia (1993), Medalla de Oro de Bellas Artes otorgada por el rey Juan Carlos I están entre algunos de los honores concedidos a este gran artista, figura clave del arte, a cuya obra puede aproximarse en esta excelente muestra que contó con la curaduría de
Marisa Oropesa, el patrocinio de FUCAES (Fundación Cámara Española de Comercio) y la Embajada de España en nuestro país. (Centro Cultural Borges. Lunes a Sábados de 10 a 21. Domingos de 12 a 21, hasta el 12 de setiembre.)

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