Imagen de «El
cielo de Suely»,
sobrevalorado
film brasileño
que obtuvo el
primer premio
del 10° Festival
Internacional de
Punta del Este,
del que
participaron 18
países, y tuvo
lucimiento
argentino.
Con «14 días en el paraíso», amable comedia canadiense -uruguaya de parejas cambiadas, terminaron el domingo los ocho días del 10° Festival Internacional de Cine de Punta del Este. Lo del 10°, porque sólo se computan festivales de la última etapa, y además queda bien con el 100° aniversario de Punta del Este, que se cumple este año.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En total hubo 65 títulos de 18 países distintos, desde Nueva Zelanda para arriba. De Argentina, se lucieron «El camino de San Diego», «La velocidad funda el olvido», «El destino», «Angelelli, palabra viva», «El Rastrojero», y otras, más un homenaje a Graciela Borges, protagonista de «Piel de verano», de Torre Nilsson, el primer largo casi enteramente filmado en la Península y alrededores (el último, por ahora, es el referido «14 días en el paraíso», que cerró el festival).
En los últimos días apareció Brasil, con la sobrevalorada «El cielo de Suely», que se llevó el primer premio, «La rejilla», para el que se hizo un casting de «bundas», el dibujo basado en una historieta de Angeli «Wood & Stock, sexo, orégano y rock and roll» ( humorada sobre dos hippies viejos, con Rita Lee), y un lindo homenaje al venerable Nelson Pereira dos Santos, ahora también miembro de la Academia Brasileña de Letras.
Lo primero que hizo Pereira dos Santos en ella fue lograr la creación de un premio en efectivo de 18.000 dólares a la mejor adaptación cinematográfica de cada año. Lo próximo serán cinco documentales sobre las diferentes formas del idioma portugués. La verdad, resulta difícil pensar que algo similar ocurra en nuestra Academia.
Entre ambas fuertes cinematografías regionales, Uruguay se hizo notar con «La matinée», sensible documental sobre viejos murgueros, y con diversos cortos, la mayoría provenientes de un taller de Maldonado que ya lleva cinco años con el risueño nombre de Malcine (aunque sinceramente hace cosas muy buenas). También destacó el rescate de «Pupila al viento», poema visual hecho por Enrico Gras y Rafael Alberti en la Punta de 1949, y el registro del primer festival de 1951, cuando vinieron Joan Fontaine, Gerard Philippe, Cantinflas, Helen Hayes y otras muchas estrellas, todas de gala bailando con Cab Calloway en vivo.
«Estábamos viviendo nuestros siete años de vacas gordas», recordó Ferrucio Mussitelli, autor del registro, y agregó «A esos primeros festivales nunca se invitó a ningún director ni actriz de Argentina, porque estábamos en malas relaciones. El peronismo replicó en 1954 creando el Festival de Mar del Plata».
A señalar, la dolorosa, bien hecha y muy bien recibida fábula mexicana «El violín» (aunque algo maniquea), el drama de la vida cotidiana cubana «Páginas del diario de Mauricio», la historia de inmigrantes «Nuovomondo» (italiana filmada en Argentina como si fuera Rodhe Island), la variedad de secciones informativas, con espacio también para preestrenos de films comerciales de calidad, y, en renglón aparte, una murga bien típica, una cena en casa de la princesa Laetitia D'Arenberg, madrina del festival, un almuerzo en Casapueblo, y otras distracciones.
Dejá tu comentario