Seattle (EFE) - Jimi Hendrix debió haber combatido en Vietnam pero fingió ser gay, le creyeron en el Ejérctio, y eso lo salvó de que lo enviaran al frente. Este artilugio, que recién ahora sale a luz, aparece en la nueva biografía del astro de la guitarra «Room Full of Mirrors» («Habitación llena de espejos», un tema inédito suyo) del autor Charles R. Cross. En su momento, Hendrix alegó que había sido eximido por haberse dañado un tobillo en un salto en paracaídas, pero en los registros médicos nunca figuró ese accidente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El libro revela ahora que en sus visitas a la base psiquiátrica de Fort Campbell, en 1962, Hendrix confesó que se había enamorado profundamente de uno de sus compañeros de armas. Fue entonces cuando el oficial John Halbert recomendó eximirlo del ejército por sus «tendencias homosexuales». Hendrix, a lo largo de su corta vida, «fue un legendario mujeriego», escribe Cross, quien supone que su actuación ante el psiquiatra debió haber sido «perfecta».
El guitarrista, muerto en 1970 a los 27 años a consecuencia de una sobredosis, se había enrolado en el Ejército para evitar la cárcel, ya que había sido encontrado culpable del robo de automóviles en Seattle. Su nueva biografía hurga en los aspectos más conflictivos de su vida, en especial en su miserable infancia en un hogar de padres alcohólicos, y a las discriminaciones que sufrió por el color de su piel.
Dejá tu comentario