Esta antología de la escritora argentina Inés Fernández Moreno, que en la actualidad reside en España, se inicia con su producción cuentística más reciente y continúa con una selección revisada de sus dos libros anteriores, «Un amor de agua» (1997) y «La vida en la cornisa» (1993).
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Pese al tiempo transcurrido entre unos y otros relatos el conjunto no presenta desniveles, pero sí incluye variadas técnicas narrativas. Las más experimentales recuerdan al Cortázar de «Instrucciones para subir una escalera» (de «Historias de cronopios y de famas») y las restantes reflejan, en general, un sondeo psicológico de la vida cotidiana.
Hay varios temas y obsesiones que se repiten en estos cuentos, entre ellos, la vejez, la enfermedad y el desencuentro amoroso. Así como el aislamiento -siempre disimulado-que sufre el individuo dentro de su propio entorno familiar. Toda esta conflictiva emerge de muy diferentes maneras, pero siempre a través de personajes reconocibles, en su mayoría gente culta, de clase media, que por alguna razón no termina de ajustarse a su mundo. Inés Fernández Moreno escribe en un estilo más bien accesible y pleno de sentido común, aún cuando muchos de sus protagonistas exhiban marcados indicios de locura. Otro rasgo notable de su narrativa es la minuciosidad con que se ocupa de desmontar la extraña relación que tenemos los humanos con nuestra imagen corporal y nuestro organismo. Esa sórdida y misteriosa lucha entre cuerpo y mente se refleja con escalofriante intensidad en «Nana», uno de los mejores cuentos de esta selección. La voz maternal que domina ese monólogo, que parece hablarle a una criatura, describe en realidad el circuito completo de una vida jalonada por el dolor físico y las enfermedades. «Hombres como médanos» es un libro que se lee con interés. Tal vez por el imaginario que despliega tenga más aceptación ente las mujeres. En el prólogo la autora pasa revista a sus libros con gran humildad y lucidez, y hasta se permite compartir con sus lectores algunos secretos de taller. Patricia Espinosa
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