Nueva York - Netflix entró en Hollywood por la puerta grande con “Roma”, diez veces nominada, pero la plataforma todavía está lejos de ser unánimemente aceptada por un sector que sigue defendiendo la industria tradicional.
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Además de las nominaciones, la compañía se convirtió oficialmente el martes en miembro de la poderosa asociación estadounidense del cine (MPAA), una importante señal de su aceptación. Bien recibida en los festivales de Toronto y de Venecia, donde “Roma” recibió el León de Oro, Netflix ya no es indeseable en Hollywood, aunque la alfombra roja todavía no se ha extendido bajo sus pies.
Cuando el martes se anunciaron las nominaciones, las cadenas de cine AMC y Regal, que son las principales del mercado, hicieron saber que no difundirán “Roma” en el marco de su tradicional programa especial sobre los Oscar. AMC explicó que, al no haber podido difundir el film cuando salió porque Netflix no le acordó los derechos, había decidido no hacerlo tampoco ahora.
“Roma” ha sido proyectada en 900 salas de todo el mundo, más que ningún otro film producido por Netflix, aunque el grupo todavía no ha comunicado los ingresos de taquilla. “A la gente le gustan las películas en su casa y en el cine”, dijo la plataforma en una carta a los inversores.
Y la compañía ha hecho mucho más que asegurar a “Roma” un estreno en sala para plegarse a las exigencias de la industria.Hace tiempo que la plataforma no pone límites a su producción de series y cada día consolida más su posicionamiento con cineastas exigentes como Scorsese, Soderbergh o los hermanos Coen. En este contexto, según los resultados anuales, el film “Bird Box”, protagonizado por Sandra Bullock, fue visto por 80 millones de hogares, el 58% de sus abonados.
Este avance lo ha hecho al precio de pequeños ajustes que no han modificado su modelo económico. Por ejemplo, solo esperó tres semanas después de su estreno en salas para emitir “Roma” en su plataforma, mucho menos de los 90 días que las salas estadounidenses imponen a sus estudios.
En el seno de la propia Academia queda un contingente de miembros que considera que un voto para “Roma” es un voto para Netflix, es decir, un voto para una empresa cuyo modelo de streaming está destruyendo la industria tradicional del cine. Según los analistas, la plataforma gastará hasta 15.000 millones de dólares en producción en 2019, más que todos los grandes estudios de Hollywood juntos.




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