6 de septiembre 2006 - 00:00

Ingratitud de Asociación Argentina de Actores

Doble dolor ayer para Elena Cruz: además de asistir al entierro de su esposo, el actor Fernando Siro, se vio obligada a sepultarlo en una parcela privada del cementerio de la Chacarita, ya que la Asociación Argentina de Actores le negó el Panteón que le hubiera correspondido. Tanto él como su viuda fueron expulsados de esa Asociación por las simpatías que nunca ocultaron hacia el último gobierno de facto, y por lo tanto se le negó ese último homenaje.

Además, según comentaron ayer con tristeza algunos de sus allegados, el actual presidente de la Asociación, Miguel Padilla, fue ayudado en algún momento de su carrera por Siro. Tampoco se vio en el cortejo fúnebre a ningún actor ni actriz de los tantos que, a lo largo de su vasta carrera en cine, televisión y radio, actuaron junto con él.

Además de la familia y algunos amigos personales, únicamente se hizo presente Bernardo Neustadt en el cementerio.

El limitado cortejo fúnebre partió a las 13 desde la casa funeraria de Ramírez de Velazco al 1000, donde fueron velados los restos del actor que tuvo una trayectoria de más de medio siglo, y que falleció anteayer a causa de una crisis cardiorrespiratoria.

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