4 de abril 2006 - 00:00

Kane, una ciudadana de la desesperación

Leonor Manso estrenará, por primera vez en el país, unaobra de la autora inglesa Sarah Kane, cuya fama póstumaaumenta día a día.
Leonor Manso estrenará, por primera vez en el país, una obra de la autora inglesa Sarah Kane, cuya fama póstuma aumenta día a día.
El viernes se estrenará en la sala El Kafka (Lambaré 866) «4:48 Psicosis», pieza póstuma de la dramaturga inglesa Sarah Kane, dirigida por Luciano Cáceres («Criaturas del aire», «Paraísos olvidados») y protagonizada por Leonor Manso. La actriz compró los derechos de la obra hace ya casi un año: «Cada frase y cada palabra es una bomba. Ella escribió en carne viva y nunca pudo reparar esa herida existencial, que como ella dice se abre como un cadáver», define.

Kane nació en 1971 y culminó sus estudios teatrales con altas distinciones, pero su tortuosa vida familiar -un padre abusivo en un entorno profundamente religioso- pudo más que su trayectoria en el campo teatral. Tras una internación psiquiátrica por intento de suicidio terminó ahorcándose en su casa a los 28 años, dejando atrás cinco obras que han ido transformándola en artista de culto.

«4:48 Psicosis» fue estrenada después de la muerte de la autora y su título alude a la hora en que se cometen más suicidios en Inglaterra, porquue coincide con el momento de mayor lucidez de los pacientes psiquiátricos, una vez que han perdido efecto los fármacos ingeridos la noche anterior.

Rafael Spregelburd fue quien tradujo esta pieza de Kane al español, la primera de sus obras que se estrena en la Argentina. El dramaturgo conoció personalmente a la autora en 1998 durante la Residencia internacional de verano que organiza anualmente el Royal Court Theatre de Londres. La escenografía y el vestuario son de Agustín Garbellotto, el diseño sonoro de Gabriel Barredo y la iluminación de Eli Sirlin.

Manso demoró el estreno de «4:48 Psicosis» aguardando la reposición de «En auto», pero ésta aún no pudo efectivizarse debido a los conflictos gremiales que tienen paralizado al Teatro Cervantes (ver recuadro). Dialogamos con la actriz.

Periodista: ¿El suicidio de Kane contribuyó con la difusión de esta obra?

Leonor Manso: Cuando yo leí «4:48 Psicosis», no sabía nada de su vida. La obra habladel suicidio y ese es un tema que siempre me interesó. Además, enseguida relacioné su lenguaje con el de Alejandra Pizarnik. Realmente parecen almas gemelas. Inclusive llegué a preguntarme si Sarah habría leído los poemas de Pizarnik. La protagonista se divide en varias voces y además mantiene un diálogo interno con su psiquiatra.

P.: Hay quienes sostienen que este personaje debería ser interpretado por una actriz de la misma edad que la autora.

L.M.: El personaje no tiene edad, ni rasgos muy específicos, porque habla de la angustia existencial, de la falta de comprensión del alma humana y eso no es algo exclusivo de la gente joven. Hay gente que se suicida a los 80 años. Como dice Camus en «El mito de Sísifo» el suicidio es algo que se va gestando en el alma de una persona a lo largo de un tiempo. En 1988 yo hice un espectáculo sobre Alfonsina Storni, que también se suicidó, y no a los 28 años. Algo debo tener con este tema y me parece muy enriquecedor y también fundamental que el teatro se ocupe de develar estas zonas ocultas del alma humana. Lo estremecedor de «4.48 Psicosis» es que alguien que cuenta por qué decide suicidarse. Es una postura casi filosófica. Ella no quiere morir, pero tampoco puede vivir porque tiene tal claridad y ha vivido situaciones tan extremas que le es insoportable la vida.

P.:
¿Cómo es la puesta de Cáceres?

L.M.: Muy despojada. Fuimos quitando cosas para que las palabras estallen con toda su fuerza. En los 55 minutos que dura la obra yo estoy prácticamente inmóvil. Nunca pensé en incluir otros personajes, como se vio en otras versiones. Este es un ritual que se desarrolla en la cabeza de la protagonista y le sirve para decir: «Este es un instante lúcido antes de la noche interminable. No me dejen olvidar». Todo ocurre simultáneamente, como en «El Aleph» de Borges, no hay tiempo ni espacio se da todo junto. Esta autora es tan inteligente y lúcida que nunca resulta autocompasiva. El dolor que sufre es terrible, pero su lucidez le impide caer en una cosa ñoña.

Entrevista de Patricia Espinosa

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