"El hecho de que yo haya tocado con muchos músicos de jazz, ha sido una cuestión solamente circunstancial. En realidad, preferiría definirme como un improvisador de música brasileña, como podrían ser Sivuca o Hermeto Pascoal. A partir de eso, he tenido la posibilidad de tocar con gente muy diversa". Así explica su propio estilo el guitarrista Sebastiao Tapajós, que en pocos días volverá a estar en Buenos Aires para compartir un par de conciertos -los días 25 y 26 de mayo-en el hotel Sheraton con el armoniquista Mauricio Einhorn, el baterista Ney Conceiçao y el cantante Danilo Caymmi, en el marco del ciclo «Contemporánea Live».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tapajós también brindará una clínica, para todo público, el miércoles 23 en el teatro Presidente Alvear. «La música es un lenguaje universal» -continúa el músico-. «Y la música brasileña tiene la facilidad de caminar por distintos lugares a partir de su riqueza rítmica. Por eso, puedo sentirme igualmente cómodo tocando con Mauricio y con Danilo como antes pude haberlo hecho con Gerry Mulligan, con Piazzolla, con Oscar Peterson, con Paquito D'Rivera o con Baden Powell».
Tapajós nació en Santarém, Pará, hace 57 años. Y siendo todavía un niño comenzó a tocar la guitarra. Fue alumno del Conservatorio Nacional de Música en Lisboa. Estudió música en España y fue concertista en Europa. De vuelta en su país, se dedicó a investigar las melodías y los ritmos tradicionales sin abandonar su carrera de guitarrista clásico. «Siento una especial atracción por la música tradicional de Brasil», dice a este diario desde su residencia en Rio de Janeiro-. «Me interesan sus raíces armónicas, sus ritmos. Del mismo modo que me atrae trabajar con la música de Heitor Villa-Lobos».
Lleva grabados más de 50 de discos, el último de los cuales, «Solos do Brasil», es un trabajo compartido con Hermeto Pascoal y con el pianista Gilson Peranzzetta. «Es un álbum en el que hemos hecho temas de nosotros tres. Lamento que no estará editado en su país para cuando yo vaya a tocar a Buenos Aires; pero seguramente será también lanzado muy pronto en la Argentina».
Periodista: Usted aborda por igual la música popular y la clásica. ¿Descree de las divisiones en ese sentido?
Sebastiao Tapajós: Yo creo que la música es una sola y que, en todo caso, puede dividirse entre buena y mala. Toda música tiene su chance y el éxito o el fracaso dependerá de las posibilidades que se le den. Músicas que nacieron populares, como algunas piezas del tango o de la música brasileña, se han convertido en clásicos mundiales. En definitiva, pienso que funciona aquello que el público quiere escuchar. Y yo confío plenamente en el oído del pueblo, en su capacidad para aceptar lo bueno. Por supuesto, un trabajo de difusión constante puede hacer que una música, aunque sea mala, termine siendo aceptada; se intenta un lavaje cerebral y muchas veces parece lograrse. Pero aquello que no tiene consistencia, a la larga pasará al olvido. Finalmente, el público tiene más certezas que nosotros y yo siento un gran respeto por su opinión.
Orgullo
P.: Por lo que dijo antes, parece orgulloso de la música de su país.
S.T.: La música brasileña sigue un camino siempre ascendente. Como le decía, tiene una riqueza muy grande y no sólo en sus ritmos. Es una música muy viva, que acepta la improvisación, con mucho swing. Yo siento especial placer en mostrarla por el mundo y por eso viajo muchísimo. Realmente sorprende la recepción que tiene nuestra música en Europa, inclusive en lugares con culturas muy distintas como puede ser Alemania. Y me parece muy bueno lo que está sucediendo a partir de las comunicaciones, como Internet; eso permite que muchos jóvenes puedan hacer llegar más rápidamente su música a muchos lugares.
P.: ¿Y la música argentina?
S.T.: Para mí tocar en la Argentina es la cosa más natural del mundo; siempre me siento muy cómodo allí. Soy desde siempre un admirador de músicos como Cacho Tirao -un fenómeno-, Piazzolla, Horacio Malvicino; me gustan mucho los tangos antiguos, las milongas...
P.: ¿Cómo surge esta unión con Mauricio Einhorn y Danilo Caymmi con quienes tocará en Buenos Aires?
S.T.: Es absolutamente natural. Con ambos he trabajado muchas veces. Con Danilo estuvimos haciendo hace muy poco algunos conciertos en Los Angeles. Y Mauricio es un compa-ñero de aventuras musicales desde hace mucho tiempo; ya en 1979 tocó en un disco mío. Siento la mayor afinidad y el mayor respeto por ambos. Pero además, en Buenos Aires van a conocer a un contrabajista maravilloso, muy joven, que se llama Ney Conceiçao. Es de lo mejor que he escuchado últimamente en el Brasil.
P.: ¿Qué repertorio van a hacer?
S.T.: Básicamente música brasileña: bossa nova, algunas piezas de Jobim, con quien Danilo ha trabajado mucho, por supuesto también obras de su padre, Dorival Caymmi, algo de Villa-Lobos, algunos temas nuestros. Todo, por supuesto, con nuestro estilo, con nuestras armonías.
Dejá tu comentario