Debutó la cuarta "The Crown"

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Debutó el domingo la esperada cuarta temporada de “The Crown”, que ya se ubicó en el primer puesto de las series más vistas en la Argentina. Sus diez capítulos construyen un nuevo período en la vida de la familia real, con acento en los años de Diana Spencer como princesa. Emma Corrin interpreta a una joven Lady Di y entra en escena Margaret Thatcher, encarnada por Gillian Anderson. Olivia Colman vuelve como la Reina Isabel II en uno de sus períodos más difíciles. “The Crown”, de Peter Morgan, pese a su aire ligero, repercutió de manera negativa en la realeza. El príncipe Carlos, interpretado por Josh O’Connor, según la prensa inglesa tomó a mal el modo en que los guionistas encararon la historia.

Su relación con Lady Di ocurre en los tiempos en que Thatcher era la ‘Dama de Hierro durante la fuerte crisis económica que azotó a la clase obrera (y que el cine inglés retrataría fielmente en las películas de Ken Loach, por ejemplo, y en “The Full Monty” de Peter Cattaneo) y la guerra de Malvinas. Netflix filmó en norte del Reino Unido, en una región costera de Escocia. Carlos es presentado como un hombre frío con su esposa, Diana de Gales, con la que se casa sin amarla. También muestra la relación secreta que mantuvo con Camilla Parker Bowles; de hecho el trío amoroso, es uno de uno de los hilos de la serie.

La escalada del IRA y el asesinato del tío abuelo de Carlos, Louis Mountbatten son otros de los tópicos. Otro aspecto que cayó mal en la realeza tiene que ver con la bulimia de Lady Di, con críticas a las escenas “demasiado gráficas” que muestran su enfermedad. Se habla de una secuencia en la que Diana se mete los dedos en la garganta para vomitar después de una discusión con Carlos. En otra escena, se la ve devorar voraz unos postres, antes de vomitar. Desde la realeza calificaron la serie de “insensible”. “Esto es un drama de ficción y entretenimiento con fines comerciales que se lleva a cabo sin tener en cuenta a las personas involucradas cuyas vidas se apropian y se explotan. No son historias de hace 100 años. El dolor sigue siendo intenso y no ha pasado suficiente tiempo. La ficción se vuelve más atractiva que los hechos y dramatizar estos dolorosos eventos de rupturas matrimoniales y niños heridos es muy insensible”, denunciaron.

Su biógrafo Andrew Morton dijo que la bulimia de Diana Spencer comenzó la semana después de su compromiso con el príncipe Carlos, en 1981, cuando ella tenía 19 años. “Mi esposo puso su mano en mi cintura y dijo ‘Estás un poco gordita por aquí, ¿no es así?’, y eso desencadenó algo en mí”, le había dicho. Más tarde contó que sus síntomas se habían intensificado después de descubrir la infidelidad de Carlos y acudió a la reina Isabel en busca de ayuda. Diana señaló que toda la familia real sabía de su enfermedad, superada años después, y culparon a la bulimia del fracaso en su matrimonio. La actriz Emma Corrin dijo que las representaciones gráficas de la bulimia de Diana se escribieron a pedido suyo: “Sentí que si estábamos intentando representar la bulimia de una manera honesta, teníamos que mostrarla realmente; de lo contrario, sería una falta de respeto para quienes hubieran pasado por eso”.

C.L.

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