Mientras se siguen buscando apoyos y se comienza a nutrir el siempre ávido mercado, los formatos DVD de alta definición tampoco descuidan el segmento de las computadoras personales donde aparentemente se librará la batalla final por el estándar del futuro. Si bien se puede utilizar la computadora como modesto reproductor digital, el principal interés de los usuarios pasa por las posibilidades y la capacidad de almacenamiento de los nuevos DVD. Tanto del lado del Blu-ray como del HD DVD hay empresas ligadas con los desarrollos informáticos, y los fabricantes de computadoras tendrán parte de la decisión final respecto del estándar gracias a la penetración de sus productos en el mercado, que alcanza 50 por ciento del total, seguidos de cerca por los fabricantes electrónica para el hogar y los de consolas de videojuegos. Gigantes como Dell o Hewlett-Packard ya se han definido por el Blu-ray o por ambos, respectivamente.
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Por su parte, la taiwanesa Acer ha presentado recientemente cuatro modelos de notebooks con lector de HD DVD, aunque no descarta incluir al Blu-ray en un futuro cercano. Los especialistas en el tema de los discos ópticos aseguran que Sony, como le ocurriera con su formato de video Betamax, puede una vez más quedarse en el camino, sobre todo teniendo en cuenta que los desarrollos del Blu-ray están más o menos unos seis meses por detrás de su competidor, y medio año en el mundo de la alta tecnología es una ventaja difícil de equiparar.
Otros fabricantes especializados también han manifestado su intención de incluir ambos formatos en sus computadoras, pero a la fecha sólo han presentado modelos con periféricos HD DVD, alegando que por ahora nadie provee lectores de Blu-ray.
Para los usuarios este pareceser el momento de esperar. En primer término porque el costo de las computadoras con los nuevos periféricos son varias veces superiores a sus contrapartes con lectograbadores de DVD. En segundo lugar, los desarrollos no son todavía estándar, con lo que se corre el riesgo de adquirir una tecnología que en poco tiempo podría ser discontinuada. Por último, porque la oferta de entretenimiento y/o software en estos dos formatos es casi inexistente y los discos vírgenes para grabar (y aprovechar el almacenamiento masivo) cuestan unos 20 dólares por unidad, lo que los hace prohibitivos. Si bien está todo por definirise aún, los usuarios de PC tienen algo que decir al respecto.
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