13 de noviembre 2003 - 00:00

Los peritos ya examinan el Borges

El juez Jorge Ballesteros dispuso ayer el peritaje caligráfico de la primera edición de «Fervor de Buenos Aires» de Jorge Luis Borges, que se calculaba subastar la semana próxima en Londres, y que se presume que fue robado de la Biblioteca Nacional. Ballesteros envió el ejemplar al cuerpo de peritos calígrafos de la Corte Suprema y ya está en manos de la decana de peritos calígrafos, Amanda Tinto.

«De la pericia caligráfica se le dio intervención a los interesados: la Biblioteca Nacional, por la que estuvo presente el subdirector Jorge Landaburu, y el actual propietario del libro, el coleccionista italiano Massimo de Caro» dijo ayer a este diario Manuel Izura, secretario del Juzgado en la Criminal y Correccional N° 4, Secretaría N° 8, del juez Ballesteros.

En esta disputa sobre el sospechable origen de algunas de las reliquias que rematará la casa londinense Bloomsbury Books (como informó ayer este diario, hay otros volúmenes en la mira además del de «Fervor...»), el lunes se presentó como parte querellante De Caro y al día siguiente María Kodama, viuda del escritor. «Hay tres días para analizar y resolver si se los acepta como parte en la causa», agregó Izura. «Esto les otorgaría un papel activo, se les tendría que notificar todos los actos de trascendencia del proceso y podrían apelar las resoluciones con las que no estuvieran de acuerdo». Izura concluyó reconociendo la entrada en cuestión de esos otros ejemplares: «se ha abierto otra instancia. El fiscal de la causa, Carlos Cearras, tiene en estudio la ampliación del objeto procesal por la denuncia de otros tres libros de Borges faltantes de la Biblioteca Nacional».

No sin humor, el director de la Biblioteca Nacional Horacio Salas definió a la situación actual como «una novela por entregas». «Una semana atrás», dijo Salas a este diario «el librero Daniel Pastore y De Caro me pidieron una entrevista para certificar que el ejemplar de 'Fervor de Buenos Aires' que ellos habían puesto a la venta no era el de la Biblioteca. Como había un proceso penal abierto en el 2000, cuando fue denunciado el robo de 5 libros de Borges de la Sala del Tesoro de la Biblioteca, no los recibí porque yo no tengo autoridad para testificar. Me comuniqué entonces con el juzgado, que me ratificó que no los podía recibir yo solo, sino con la presencia de agentes de Interpol. Cuando vinieron Pastore y De Caro, con una fotocopia del libro, se indignaron por la presencia de Interpol y consideraron que era una celada».

Salas continuó describiendo así la escena: «los agentes de Interpol les indicaron que tenían que ir al juzgado pero con el original del libro. Allí se presentaron con la obra original Pastore y De Caro, acompañados por el abogado Daniel Petraglia, luego que el coleccionista Juan Manuel Peña y el librero José Gilardoni reconocieron el ejemplar, que quedó retenido por el juez Ballesteros».

El escollo más difícil de remontar en este choque tiene que ver, sin embargo, con la dificultad que puedan tener los peritos cuando vayan a confrontar las características del ejemplar en cuestión con los registros de la Biblioteca Nacional. Consultado por este diario, Santiago Silvester, asesor de la Biblioteca, leyó las tres características que de esa edición de «Fervor de Buenos Aires» figuran en el Registro que se encuentra en el Tesoro de la Biblioteca: «Tiene 20 centímetros. Comprado Ediciones Theoría. Con dedicatoria manuscrita del autor». Silvester concluyó: «Este registro se realizó en el año 1997, fecha de la compra, durante la gestión de Oscar Sbarra Mitre».

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