L a televisión se sumó definitivamente a la marginalidad de la Argentina peligrosa. Con el estreno el lunes de «Tumberos», (primera ficción exitosa de «América», logró 19.5 puntos de rating, 5 menos que Marcelo Tinelli) y el lanzamiento de «Ciudad de pobres corazones» (también «América», desde ayer), que se suman a series como «Contrafuego» de Baby Etchecopar, ya levantada de «Canal 9», y la pionera en retratar marginales, «Okupas» («Canal 7»), la indigencia creciente en Argentina se está apropiando de la pantalla chica y avanza en gran parte de la programación. Los resultados en rating son auspiciosos, excepto en el caso del ciclo de Baby Etchecopar, que estaba más volcado al policial de acción.
Jorge Rial, gerente de programación de América, dijo a este diario: «Elegí programar estos ciclos no porque sea sociólogo, sino porque son ficciones que dan testimonio de nuestra realidad adversa y constituyen la gran novedad de América, un canal sin tradición de tiras y unitarios. Tener un director como Caetano es un lujo, y ya estoy hablando para tener «Okupas II», para el verano o para el año que viene».
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Aunque siguen funcionando bien las ficciones herederas del culebrón («Kachorra», «Máximo corazón», «Mil millones» y «Rebelde Way», entre otras, promedian de 13 a 15 puntos de rating), los estrenos recientes tematizan la pobreza, la delincuencia y la marginalidad, como nunca antes se había visto en televisión. Además, en tiras melodramáticas como «Son amores» o en la concluida «Franco Buenaventura» nunca faltó el cartonero o el «okupa».
El lunes se vio el primer capítulo de «Tumberos», producida por «Ideas del Sur» de Marcelo Tinelli y en el unitario con exreclusos filmado en la cárcel de Caseros, no faltaron el travesti, el motín de presos liderado por el impecable Carlos Belloso y la violación a Max Berliner para castigarlo por haber sido violador de menores. Y ayer en América a las 23 se estrenó «Ciudad de pobres corazones», de Osvaldo Sabatini y Leonardo Bechini, policial basado en una brigada que persigue jóvenes delincuentes de la droga, secuestradores y guardias que devienen asaltantes. Protagonizada por Rodolfo Bebán y Luisa Kuliok, históricos referentes de la telenovela romántica, esta vez encarnarán a un policía que hace justicia por mano propia y a una fiscal. Para acentuar la marginalidad, Eleonora Wexler interpreta a una oficial un tanto lumpen que no tiene definida su sexualidad, Osvaldo Sabatini a un suboficial que vive en Lugano 1, y Patricio Contreras a un juez que apaña a una banda de delincuentes jóvenes.
¿Con qué ánimo mirar ficciones que retratan la misma problemática que se ve a diario en las calles? En ese sentido, Sabatini indicó: «Si no mostramos en la TV lo que está pasando, la gente no nos cree. Pero esto no es un fiel reflejo de la realidad, primero porque se muestra un costado de la Argentina que muchos no ven, segundo porque las historias se terminan manipulando a nuestro antojo. Lo importante es no abusar del tema de la delincuencia y la marginalidad porque sino satura».
La actriz de telenovela por excelencia, Luisa Kuliok, también se refirió a la fiscal que compone, alejada en este ciclo de la heroína de culebrón: «Vivimos en una Argentina muy convulsionada donde, sin embargo, no todo es corrupción y delincuencia. Es bueno que se muestre la marginalidad pero sin moralinas, para que se genere el debate. La gente vive y ve una parte de realidad, estos programas intentan mostrar otro costado. Este ciclo habla del fango en el que estamos hundidos y de la necesidad de la luz».
•Shows
No sólo las ficciones sino también los shows de actualidad como «Kaos en la ciudad», con Juan Castro, tematizan la marginalidad, además del espacio a gente de bajos recursos que ofrecen a diario «Entre Moria y vos» y hasta los chimentos como «Rumores» o «Intrusos». La pobreza se cuela hasta en los videocastings como «Popstars» o «Camino a la gloria», que ofrecen historias de vida de los participantes, pobres y soñadores. Todos están muy bien comercializados y logran buenas mediciones: «Kaos» promedia 18 puntos; el programa de Moria es uno de los más vistos de «América», con 11 puntos, y los chimentos funcionan con promedios que no están mal a la tarde, entre 7 y 9 puntos. «Popstars» mide 20 puntos promedio en Telefé. «Okupas», el pionero del género, fue el programa de mayor éxito en los últimos tiempos de Canal 7.
Consultado por este diario, Contreras expresó: «Hace años hubiera sido una impostura presentar un policial de este tipo, si siempre nos parecieron inverosímiles las series norteamericanas, con tanta violencia en las calles y justicia por mano propia. Pero hoy la realidad nos ha llevado a montar programas de este tipo, que son plenamente verosímiles. Creo que la TV debe mostrar de todo y en ese marco, este será un testimonio de la realidad que vivimos».
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