22 de septiembre 2004 - 00:00

"Me gustó mostrar el reverso de los dramas con strippers"

Para la argentina Gabriela Tagliavini, fue su formación cinematográfica en Los Angeles lo que le permitió asumir el desafío de hacer en México una comedia sobre chicas mexicanas.
Para la argentina Gabriela Tagliavini, fue su formación cinematográfica en Los Angeles lo que le permitió asumir el desafío de hacer en México una comedia sobre chicas mexicanas.
La argentina Gabriela Tagliavini, que reside en Los Angeles, pasa de hacer películas a publicar novelas. Vino a la Argentina a presentar la comedia juvenil «Ladies' Night», film realizado enteramente en México, y su novela, «Recuerdo de milagros» (Lumen). Dialogamos con ella.

Periodista:
A que le da mas importancia, ¿al cine o a la literatura?

Gabriela Tagliavini: Vivo entre realizaciones, sueños y desafios. Siento el reto de todo lo nuevo. La vida del creador es como un juego de ajedrez, uno no sólo piensa en el presente, sino en la próxima jugada, y la otra, y la otra. En este momento creo que le doy mas importancia al cine.


P.:
¿«Ladies' Night» es su última película?

G.T.: No, hice también «30 days until I'm famous», para TV, y «Sexo contra mí», pero «Ladies' Night» es la que más me gusta. Me dió oportunidad de hacer más cosas con la parte técnica, con los efectos, la animación, los colores y la música.


P.:
¿Cómo aparece la propuesta para dirigir «Ladies' Night»?

G.T.: La idea del film surge de un ejecutivo de Disney, en Estados Unidos, y la lleva al sector Miravista, a la que en principio estuvo vinculado el Grupo Telefónica de España. La productora Miravista se une a socios estratégicos en cada país, en «Ladies' Night» tuvo a Televisa y a Argos Comunications. Con esta película hicieron buen negocio, en México recaudaron diez veces más que la inversión inicial. Por mi parte, me interesa más trabajar con los estudios que en forma independiente.


P.:
¿Ese éxito se debe a que es una historia para adolescentes?

G.T.: Pensamos que iba a ser para mujeres jóvenes, pero iban a verla parejitas, por la parte romántica de la historia, gente más grande para ver cómo hablan los jóvenes hoy, gays por el baile de los strippers, en fin, se abrió el target. Los jóvenes son un mercado muy grande, van mucho al cine, mientras los más grandes alquilan videos y DVDs.


P.:
¿Le importa dirigirse a los jóvenes?

G.T.: Es mi lenguaje, y ese género me permite usar técnicas actuales, mezclar lo filmado con animación, que es lenguaje visual que ellos manejan, pasar del cine al comic. Mi lenguaje de cámara proviene de MTV y de la publicidad. Es lo que me gusta y por eso casi todo lo que hago son films para jóvenes.


P.:
¿Le gustó tratar el tema: «chica rica que, a punto de casarse, se enamora de un stripper»?

G.T.: Ya hay muchas historias dramáticas de strippers. Me gustó mostrar el reverso. Una salvedad, el guión no es mío, yo traté de sumarle condimentos. Yendo a los cines descubrí que a los chicos les divierte el lenguaje zafado, vulgar, que usa una de las protagonistas, una actriz que en la vida real, y en otras realizaciones, siempre se mostró pudorosa y muy conservadora. Esa actuación le hizo ganar premios, entre ellos, Mejor Actriz en México por la crítica, y Mejor Actriz en los Movie Awards Latino de MTV. Ese lenguaje salió, a veces, de improvisar en el set de filmación.


P.:
El lenguaje, muy mexicano, ¿no limita el mercado?

G.T.: La gente la va entender, la acción permite darse cuenta de lo que están diciendo.


P.:
¿Cuáles fueron las mayores dificultades que vivió?

G.T.: La productora se jugó al elegir una directora argentina, porque es una película mexicana, filmada toda en México. Yo tenía mucha pasión por hacerla y se arriesgaron, quizá porque tratándose de una historia de mujeres jóvenes era bueno que fuera realizada por una mujer joven.


P.:
¿Su formación la lleva a hacer comedias técnicamente de estilo norteamericano?

G.T.: Hoy se toman cosas que sirvan de todos lados: el ritmo de los americanos, que la película no sea aburrida, que tenga corte rápidos, pero a la vez que sea un poco más profunda de las que hace Hollywood.


P.:
Pasemos a su novela, ¿qué es «Recuerdos de milagros»?

G.T.: Trata de un curanderosantiagüeño que viaja a Buenos Aires en búsqueda de su curación. Es una sátira sobre los distintos tipos de medicina. Nadie tiene la solución y todos creen tener su verdad. La historia está contada desde los distintos puntos de vista. Uno de los capítulos, que más sorprende, es cuando el curandero va a una iglesia y le pide a Dios ayuda, y Dios le habla.


P.:
¿Pensó llevarla al cine?

G.T.: No, la pensé como literatura. Hice producción, conocí a varios curanderos, pero a Dios aún no lo conocí.

P.: Pero, por sus realizaciones le ha otorgado varios milagros.

G.T.: No, trabajo durísimo, me podía dar un poco más de ayuda para que todo sea más fácil.


P.:
¿Cuál es su nuevo proyecto?

G.T.: El próximo es en un pueblito de España, será un film con Jennifer Love Hewitt, la actriz de «Se lo que hicieron el último verano», y Edward Olmos.


Entrevista de Máximo Soto

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