(20/02/2001) Charles Trenet, padre de la canción popular francesa, artista múltiple al que le gustaba ser reconocido como «el cantante loco», creador de las canciones más emblemáticas france-sas del siglo XX («La mer», «Douce France» y «L'ame des poetes»), murió el domingo por la noche, a los 87 años, víctima de un derrame cerebral, en un hospital de Créteil. Fue una muerte elegida: en abril del año pasado, tras un episodio semejante, cansado de sus padecimientos, pidió que le suspendieran los medicamentos.
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Hijo de un notario, este artista precoz nació en Narbona el 18 de mayo de 1913, escribió su primera canción a los 11 años y saltó a la fama cuando tenía 20, a poco de instalarse en París. Supo suceder a los pioneros Mistinguett, Chevalier y Josephine Baker, y destacarse en una generación que contó, entre otros, con Edith Piaf, la Patachou y letristas como Jacques Prévert.Trenet representó el salto a las canciones «serias» y poéticas, luego de las humorísticas de los años locos.
Se considera que fue capaz de pasar el surrealismo a la canción popular, acaso porque sus amigos eran escritores como Jean Cocteau, Robert Desnos, Georges Bataille y Antonin Artaud. Buscaba imágenes expresivas en sus letras, acaso por envidia (entre sus frustraciones estaba no haberse convertido en pintor) de las que ponía en sus cuadros su amigo Salvador Dalí. Fue capaz de vivir cambiando, evolucionando, en cada etapa, y convertirse en propulsor del existencialismo en la música, de volcar la angustia o la nostalgia en temas que se repetían.
Su famosa canción «Que queda de nuestros amores» («Que reste-t-il de nos amours») fue utilizada en 1968 por François Truffaut en «Besos robados» («Baisers volés»), y no fue el primero ni el último en llevarlo al cine. Entre sus confesados herederos musicales se cuentan Yves Montand, Charles Aznavour, Jacques Brel, Gilbert Becaud, Georges Brassens, Juliette Gréco y Michel Legrand.
Los primeros en manifestar el pesar que recorre Francia por la desaparición de quien fuera consagrado con la Legión de Honor, el Gran Premio de las Artes y las Letras y miembro de la Academia de Bellas Artes, fueron el presidente Jacques Chirac y el primer ministro Lionel Jospin.
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