Roma (ANSA) - El director de orquesta italiano Carlo Maria Giulini, uno de los máximos representantes de la vieja escuela musical, murió ayer a los 91 años en un hospital de Brescia. Giulini había nacido en Barletta, sur de Italia, el 9 de mayo de 1904. Estudió viola, violín y composición en Bolzano, Roma y Siena y comenzó a trabajar en tiempos en los que Arturo Toscanini y Víctor De Sabata eran todavía poco conocidos. Giulini debutó como director en la Academia Santa Cecilia de Roma, en 1944, y llegó en 1951 a la Scala de Milán, de la que fue uno de sus directores. Cuatro años más tarde se estableció en los Estados Unidos como director de la Orquesta Sinfónica de Chicago. Fue el inicio de una prolífica carrera internacional, durante la que se dedicó a interpretar a sus preferidos, como Mozart, Beethoven y Verdi.
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De 1973 a 1976 estuvo a cargo de la conducción de la Wiener Philarmoniker. De 1978 a 1984 fue responsable de la Filarmónica de Los Angeles y luego estuvo al frente de la Berliner Philarmonic, la Royal Orchestra de Londres, la Royal Concertgebouw Orchestra de Amsterdam y la Orquesta de París.
Sus presentaciones legendarias entre los melómanos comprenden las del Festival de Edimburgo, en 1955, y las de Los Angeles, Londres y París, tras 15 años de ausencia de los escenarios, al igual que los espectáculos realizados con Franco Zeffirelli y con María Callas, y su concierto de 1991 en el Vaticano, ante Juan Pablo II. Entre sus abundantes registros discográficos sinfónicos y de ópera hay algunos que se consideran «canónicos», como por ejemplo la insuperable versión del «Don Carlo» de Verdi, con Plácido Domingo.
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