12 de junio 2001 - 00:00

Museo Reina Sofía envía sus tesoros

Boceto del Guernica
Boceto del "Guernica"
Con la muestra «De Picasso a Barceló», que se inaugurará el martes 19 de junio, el Museo Nacional de Bellas Artes continúa los vínculos siempre presentes de las relaciones culturales hispano-argentina a través del arte. La exposición, que se realiza gracias a la colaboración de Arte-viva y Telefónica, está integrada por obras de la Colección del Museo Reina Sofía, inteligentemente dirigido por el crítico Juan Manuel Bonet.

La colección permanente del Museo Reina Sofía fue inaugurada por los reyes de España en 1992. En 1986, ya se habían habilitado algunos espacios del todavía denominado Centro de Arte Reina Sofía, destinado sólo a actividades temporales. Pero el Museo se crea por Real Decreto, en 1988, ubicándose en el histórico edificio del antiguo Hospital General de Madrid, cuyo origen se remonta a 1566, cuando Felipe II concibe el proyecto de unificar los diferentes hospicios desperdigados por Madrid, y fija como objetivo principal, «la promoción, el conocimiento y el acceso al público del arte moderno y contemporáneo en sus diversas manifestaciones así como facilitar la comunicación social de las artes visuales».

Restauración

La restauración del edificio incluye las dos torres de ascensores de vidrio y acero, diseñadas en colaboración con el arquitecto británico Ian Ritchie. El acervo artístico procede de dos fuentes, el antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo y las nuevas adquisiciones. Ya entonces se anticipaba el traslado de los fondos del siglo XX ubicados en el Museo del Prado. También, entre otros legados, se destacan las obras de Pablo Picasso, Joan Miró y Salvador Dalí.

La muestra «De Picasso a Barceló», está integrada por más de cien piezas, que desde el punto de vista histórico abarcan tres momentos característicos del arte español del siglo XX. El primero, desde fines del siglo XIX, hasta los años de la Guerra Civil Española; un segundo período desde los años '40 hasta 1975, año del advenimiento de la democracia en España; y el último hasta nuestros días.

«Alrededor del Cubismo», «La generación del '27 y el realismo mágico», «Surrealismo», «El nuevo paisaje español», «La generación abstracta», «Figuraciones de los sesenta» y «Los años '80 y '90», son las manifestaciones presentes en obras, cuya importancia queremos destacar con la mención de algunas de ellas. Además de otros trabajos de Pablo Picasso (1881-1973), la muestra que presentará el MNBA, incluye seis bocetos preparatorios del «Guernica», la obra paradigmática del gran artista y, sin duda, uno de los tesoros del Reina Sofía. Una de las obras de Pablo Gargallo (1881-1934), «Torso de joven atleta», es de 1923, año en el que el artista se instala en París y comienza el período más fecundo de su creación.

Cuando en 1900,
Julio González (1876-1942) se radica en París y comienza a trabajar en escultura, busca la renovación de formas y técnicas, recurriendo al metal forjado. «Don Quijote», 1929-1930, corresponde a la etapa en la que se aparta del cubismo y se acerca a una abstracción más acentuada.

Del Novecientos al Ultraísmo es otro de los períodos que se exhiben. En 1918, año en que realiza «Composición vibracionista», Rafael Barradas (1890-1929), ilustra junto a Joan Miró la revista «Arc Voltaic» y participa del «Manifiesto ultraísta», que promueve plataformas de vanguardias en España. Juan Manuel Bonet, especialista del movimiento, presentó una muestra en Bellas Artes seis años atrás. Heredera de la visión dramática de la Generación del '98, la fealdad y la miseria en escenas de costumbres y personajes trágicos de José Gutiérrez Solana (1886-1945), muestran las marcas de la pinturas negras de Goya. La témpera sobre madera, «Grafismo constructivo», 1931, es una de las obras seleccionadas de Joaquín Torres García (1874-1949) quien realizó en 1926, en París, sus primeras obras constructivistas. En esos años también se vinculó con Braque, Julio González, Mondrian, Picasso, participó de la creación del grupo «Cercle et Carré», y de la revista homónima.

Surrealismo

Entre los artistas que ejemplifican el Surrealismo en España, una de las obras de Salvador Dalí (1904-1989), «Enigma sin fin», es de 1938, dos años previos a su partida a los Estados Unidos, donde reside ocho años; y donde, en 1942, realiza una muestra retrospectiva, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Las pinturas y bronces de Joan Miró (1893-1983), reflejan distintos momentos de su actividad creativa. Desde mediados de los años '20, cuando se relaciona con el grupo surrealista en París y la revista «La Revolution Surrealiste», reproduce sus obras, hasta su período de mayor producción escultórica.

El Nuevo paisaje español, está presente en la
«Escuela de Vallecas». Ejemplo de ella es la obra de Benjamín Palencia (1894-1980), «Paisaje», 1930, cuando comienza a realizar obras que reflejan sus paseos al cerro de Almodóvar, en Vallecas. En cuanto a la Generación Abstracta, «Yunque de sueños XIII», 1953, hierro forjado y madera, es una de las piezas del gran escultor de España, Eduardo Chillida (1924), quien había realizado su primera obra abstracta en hierro, en 1951.

Con
«Grito Nº 7», 1959, estará presente Antonio Saura (1930-1998), artista que participó de la fundación del grupo El Paso (1957), movimiento vanguardista de posguerra, caracterizado por un lenguaje gestual cercano al Informalismo. La muestra permitirá apreciar también la singular creación de Antoni Tápies (1923), en obras de grandes dimensiones.

En el área de las Figuraciones de los sesenta, queremos destacar
«Pupitre», 1977 y «Mr. Cézanne en el Carrer Avinyó», 1980-'81, obras de Rafael Solbes (1940-1981) y Manolo Valdés (1942), integrantes del Grupo Crónica (1964-1981), surgido como reacción frente al Informalismo. Se incluirá una obra suya de 1982, una vez disuelto el Grupo. Se trata de «Reina Maria-na III», una de sus variaciones sobre la obra de Velázquez. «El abrazo», 1976, pertenece al período de realismo y crítica social de Juan Genovés (1930), artista que también ya expuso una muestra individual en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Numeroso y notable es el grupo de artistas de los años '80 y '90. Entre ellos,
Miquel Barceló (1957), Carmen Calvo (1950), Ferrán García Sevilla (1949), y Miquel Navarro (1945), artista y arquitecto, cuya obra es un arte de fragmentos y multiplicidad. Sus ciudades, sus tótems y sus seres humanos representan una parábola inquietante sobre nuestro mundo.

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