14 de agosto 2008 - 00:00

Nebbia no pierde estilo, pero se repite demasiado

Presentación de «The Blues. Partes I, II y III». Litto Nebbia & La luz. Con L. Nebbia (voz, guitarra, teclado), A. Minimal (guitarra, coros), D. Colombres ( batería) y F. Boaglio (bajo, coros). Invitados: C. Figaredo y el Ballet Argentino. (Teatro Maipo, todos los martes.)

Sería absurdo decir que «volvió Litto Nebbia», porque en realidad nunca dejó de estar. Al contrario, es de esos músicos a los que suele cuestionársele el estar demasiado. Pero lo que sí es cierto es que, a pesar de venir haciendo discos y DVD's con este nuevo grupo -ya va por la tercera placa, siempre con nuevos temas-, no tenía actuaciones importantes en Buenos Aires desde que pasara por el teatro Gran Rex, hace exactamente un año, al frente de su legendaria banda Los Gatos.

A lo largo de más de 40 años de vida artística, Litto Nebbia ha terminado por imponer un estilo y por establecer un modo de trabajo -sobreabundante muchas veces en cuanto a cantidad de piezas grabadas y a propuestas que se suman y/o se superponen- que le ha valido críticas pero que no deja lugar a dudas respecto de su capacidad de trabajo, su constancia, su amor a lo que hace.

La Luz es un cuarteto, con Nebbia en teclados o en guitarras, que se completa con tres muy buenos músicos. La base de la propuesta está en el blues (y así inclusive está aclarado como subtítulo en cada uno de los tres álbumes de la banda). Pero no siempre en el blues como género propiamente dicho sino también -y Litto lo aclara durante su conciertocomo espíritu, como sentimiento, como intención. Por eso, en estos recitales del Maipo, pueden convivir en el sonido de este muy sólido grupo, canciones de factura muy reciente, con clásicos de la obra de Nebbia, algunos de ellos muy antiguos, como «Nueva zamba para mi tierra», «Deja que conozca el mundo de hoy», «Mujer de carbón» o «Gloria y guitarra».

La voz de Litto Nebbia ya no es lo que era, pero sigue teniendo una personalidad inconfundible. Su estilo compositivo -seguramente perjudicado por el exceso de material nuevo- se reitera hasta el punto de que muchas veces pareciera que estamos escuchando la misma canción; pero no se puede dejar de reconocer, otra vez, la fuerte personalidad estilística que hay en toda su obra.

Nebbia es un personaje ya legendario de nuestra música; un prócer fundador del rock en castellano; un representante de un modo de «vivir» la música del que ya va quedando poco. Por todo eso, porque pueden volver a escucharse viejos temas, porque está muy bien acompañado, por las breves pero bellas intervenciones del ballet, es que vale la pena volver a encontrarse con él sobre un escenario. Muy especialmente, claro, para aquellos que son sus fieles seguidores.

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