«La última del año». Actuación de Chico Novarro (voz, percusión). Con M. Rivas (piano, arreglos, dir. mus.), V. Skorupsky (saxo, flauta), O. Serrano (trompeta), L. Peral (batería) y D. Rivas (bajo). Invitado: P. Novak (voz). (Teatro ND/Ateneo, 1/11).
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Chico Novarro es uno de los más talentosos autores y compositores que ha dado la música argentina. Se lo ha criticado, con razón, por sus concesiones a temas como «El orangután» o «El camaleón», aunque pocos recuerden en cambio el «Sucu sucu» de Alberto Cortez (algo que recordó el mismo Novarro en su recital) o el «Piti piti» de la gloriosa dupla Virgilio y Homero Expósito. Lo concreto e importante es que a la inspiración de Chico -algunas en colaboraciónse deben composiciones como «Algo contigo», «Amnesia», «Nuestro balance», «Debut y despedida», «Convencernos», «Cómo», «El último acto», «Cordón», «Cuenta conmigo», «Carta de un león a otro» y muchísimás más; todas canciones que han ingresado para siempre en la antología de la música popular y no sólo de nuestro país. Desde ese lugar, y desde el enorme oficio que tiene Novarro es un placer reencontrarse con él sobre un escenario. Es tan atractivo el repertorio y es tal el manejo que tiene del show en lo que dice y en la regulación de las emociones, que los 90 minutos de su espectáculo pasan volando; entre temas que se van sucediendo a veces a manera de popurrís, anécdotas quizás inventadas, relatos, boleros y salsa, tangos y chistes. Con este recital, Novarro cerró una serie de actuaciones que había comenzado hace unos meses. Y como es habitual últimamente en sus conciertos, tuvo a su hijo Pablo Novak en una demasiado extensa participación. Novak encara el repertorio de su padre con cariño y respeto, pero su talento -sobre todo, puesto en comparación-es indudablemente menor; y eso, aunque la garganta de Chico tenga menos recursos que la de su hijo. Informate más
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