7 de julio 2004 - 00:00

Parque de diversiones que esconde alegorías

Sylvia Iparraguirre «El Parque» (Bs.As., Alfaguara, 2004, 259 págs.)

C oncebido como un microcosmos, el parque de diversiones al que alude esta novela de Sylvia Iparraguirre remite al Buenos Aires de los años '50, pero sus rasgos han sido recreados poéticamente con encantadora sencillez y gran sentido del humor. Por el parque circulan soñadores y marginales y allí tiene su base de operaciones una juvenil cofradía dedicada a investigar todas las formas del miedo bajo la exigente supervisión del maestro Zorroarín.

Ocultos tras la fachada del Laberinto del Terror, los alumnos van clasificando a cada individuo que pasa de acuerdo a su fisonomía y gestualidad. Esto les permite determinar qué personaje del Laberinto del terror le corresponderá a cada uno de los visitantes. Inesperadamente, todo se complica con la aparición de Ezpeleta, un individuo cuya apariencia insondable empieza a obstaculizar la tarea de Zorroarín. Casi al mismo tiempo, uno de sus más aventajados alumnos comienza a perder su poder de captación al enamorarse de Lisa, una de las chicas más fascinantes del Dancing Park.

Los demás personajes -entre los que figuran un perturbado políglota que sigue las huellas de un poeta griego del Siglo XIX, una cantante de ópera y un contador de historias-también van detrás de algo (o de alguien) que dará sentido a sus vidas. «El parque» describe a una comunidad de seres entrañables, cuyo hábitat tiene mucho en común con las imágenes recreadas por Raúl González Tuñón en «Eche veinte centavos en la ranura» y en otros poemas suyos. Sólo que aquí, no se trata de «ver la vida color de rosa» ni de refugiarse en escapismos, lo que buscan estos personajes es crear un nuevo mundo dentro de éste. En este sentido la novela retoma, con un perfil propio, el mito de la ciudad siempre provisional e inasible (inaugurado por Leopoldo Marechal en «Adán Buenosayres») a la que artistas y visionarios procuran refundar a su modo. Publicada por primera vez en 1986, «El parque» encuentra ahora su edición definitiva revisada por la autora. Luego del rotundo éxito de su último libro, «La tierra del fuego», Sylvia Iparraguirre se reencuentra nuevamente con sus lectores con una novela de atrayente imaginería, que echa mano al lenguaje coloquial de otros tiempos con efectiva gracia e ingenio.

Dejá tu comentario

Te puede interesar