Presentación de «9». Actuación de Eros Ramazzotti. Con F. Scopaz (bajo, guitarra), G. Melotti ( batería), L. Scarpa (teclado), F. Lamberti (teclado), P. Warren ( guitarra), G. Secco (guitarra), M. Scaglione (saxo, percusión), R. Grana (coros) y A. Buccigrossi (coros). (Luna Park, 16 y 17 de mayo). ros Ramazzotti cumple con muchos Eros Ramazzotti cumple con muchos los requisitos de los viejos cantantes italianos que hicieron furor en la década del '70 y que se internacionalizaron a través del Festival de San Remo. Tiene una voz cascada pero siempre controlada, maneja una importante dosis de seducción y elige temas con melodías que ponen mucho acento en los estribillos. Pero aquel negocio que fue la canción italiana de hace tres o cuatro décadas se ha convertido, en este comienzo de siglo, a un negocio más grande.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El eje ya no está, necesariamente, en los países en que se generan los productos artísticos, y los EE.UU., especialmente Miami para los artistas latinos, se transformaron en la cabecera de playa. Entonces, a fuerza de insistir, de viajar muchas veces a la Argentina, de venir para apoyar el lanzamiento de cada disco y con el respaldo de una compañía multinacional, Ramazzotti ha terminado por hacer muy popular también aquí.
Tanto, que hoy puede darse el lujo de llenar por dos noches el Luna Park -aún en su formato más grande para 8000 espectadoresen días poco atractivos como un domingo y un lunes. No hay sorpresas artísticas aunque esté presentando su nuevo disco, «9». Sus canciones son pegadizas, las melodías se graban fácilmente en la memoria y el sonido que lo acompaña se parece al de muchos colegas pop. En lo técnico -con una pantalla gigante como escenografía-y en lo musical todo sucede en el momento justo y con el personal apropiado. La enorme banda que lo respalda, que nada tiene de italiana en su estilo, responde con profesionalismo, y las dos coristas que integran su grupo son bonitas además de cantar bien.
Dejá tu comentario