8 de julio 2008 - 00:00

Reaccionan los heridos de la Operación Jaque

Una andanada de sospechas ha sido lanzada sobre el rescate incruento de Ingrid Betancourt y 14 rehenes más de manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Se diría que, concluido con éxito el Operativo Jaque, se inició la campaña Opaquemos los Laureles ganados por el presidente colombiano, Álvaro Uribe. Sucede que Jaque dejó un verdadero tendal de heridos ya que, salvo honrosas excepciones, casi nadie respaldó en forma clara-y contundente la política del gobierno colombiano hacia la guerrilla.

Parte de la relativización del éxito pasa por una curiosa atribución de méritos ajenos, visible por ejemplo en el agradecimiento del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, a su par argentina, Cristina Fernández de Kirchner, por «su papel determinante (sic) en la liberación de Ingrid». Gracioso reparto de medallas entre quienes no jugaron el campeonato.

Ni hablar de la ridícula propuesta de candidatear a Betancourt al Premio Nobel de la Paz. Todo vale, con tal de no tener que admitir que Uribe y su gobierno han hecho más por la paz en Colombia que todos los que pedían por los rehenes al tiempo que mantenían una actitud tan indulgente hacia las FARC como intransigente hacia el gobierno colombiano. Viene al caso recordar que Amnesty International se niega a llamar « terroristas» a los guerrilleros colombianos.

Pero la nota la dio la «Radio Suiza Romanda» (RSR) al informarque «los 15 secuestradosen realidad fueron compradosa un alto precio (20 millonesde dólares de rescate), por lo que toda la operación ha sido una puesta en escena». La versión cae en el ridículo al sostener que el gobierno francés proveyó la suma, lo que lo mostraría como un pésimo inversor pues cuesta creer que Francia financie una operación de la que no obtiene ningún rédito. Esta se hizo sin su consentimiento y su gobierno fue informado del resultado sólo 15 minutos antes que la prensa.

«RSR» revela sus intenciones políticas al afirmar que ese «montaje» permite que Uribe mantenga su línea de excluir todo tipo de negociación con la guerrilla.

Pero lo más significativo es que esta versión viene de Suiza. No es la primera vez que un medio helvético se hace vocero de las FARC. En marzo de 2007, el diario suizo «Le Temps» publicó declaraciones de un guerrillero que se presentaba como «responsable de la delegación diplomática de las FARC» y delegado ante « gobiernos, personalidades públicas y empresarios». El diario mantenía su identidad en reserva, pero sostenía que residía en Lausana y era subordinado de Luis Edgar Devia, alias «Raúl Reyes», número dos de las FARC, muerto por el Ejército colombiano un año más tarde. El «diplomático» le dijo además a «Le Temps» que su trabajo en Suiza era legal porque ese país «acepta que un representante de las FARC esté en su territorio; mi rol aquí es diplomático, no soy un dirigente militar».

Con toda lógica, el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, consideró «difícil de entender» que Suiza no tratase a las FARC como un grupo terrorista y afirmó que «el hecho de que albergue a miembros de las FARC entra en contradicción con el papel de paz que quiere cumplir en Colombia».

  • Correo

    Ahora, el gobierno de Uribe acaba de denunciar que Jean-Pierre Goutard, facilitador suizo para el canje humanitario con las FARC, habría actuado como correo de la guerrilla llevando a Costa Rica una valija con medio millón de dólares, incautada por las autoridades. ¿Qué hay entre Suiza y las millonarias FARC?

    En 1999, en el marco de una tregua, Wall Street hizo esfuerzospor convencer a esa organización guerrillera de que invirtiese sus «ganancias» en acciones y bonos. El mismísimo Richard Grasso, entonces director de la Bolsa de Nueva York, se internó en la selva para entrevistarse con «Raúl Reyes». ¿Y el delito de lavado de dinero proveniente de ilícitos, tales como el secuestro extorsivo y el narcotráfico? Bien, gracias.

    Según el periodista español Miguel Pedroso, Grasso justificó esos contactos diciendo: «Debemos ser agresivos en la búsqueda de mercados y oportunidades internacionales».

    Quizá lo de Suiza se explique por el mismo espíritu emprendedor.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar