1 de julio 2002 - 00:00

Se pone en marcha teatro infantil con "Muñekotes"

Sebastián Pajoni
Sebastián Pajoni
A los 28 años, Sebastián Pajoni cuenta con una apreciable trayectoria en teatro y televisión. Entre otras cosas fue director artístico de la señal «Cablín», guionista y director de exteriores de «Nico», productor artístico de «Sábado Bus» (Telefé) y de «Viva la diferencia» (América TV), y también guionista y director de «Jardín Azul», un programa de orientación ecológica destinado a niños de dos a 8 años que se emitía por Azul televisión y que más tarde pasó al teatro.

A pesar de la crisis, Pajoni decidió estrenar un nuevo musical infantil respaldado por una importante producción. «Muñekotes» se exhibe en la sala Lorange, los sábados y domingos, a las 15 y 17, con entrada a la gorra, una modalidad que Carlos Rottemberg decidió implementar en algunos de sus teatros.

Periodista: Usted es una especie de hombre orquesta. ¿Cuál es su punto fuerte dentro del espectáculo?


Sebastián Pajoni:
Yo estudié arte dramático y después trabajé junto a Pepito Cibrián durante dos años y medio. Actué en «El Jorobado de Notre Dame», en la segunda versión de «Drácula» y fui su asistente de dirección en «Aquí no podemos hacerlo». También tomé clases de danza y de canto, pero lo que más me interesa es la actuación. Trabajé bastante en televisión, pero no sólo como actor. En «Nico» hice de todo, desde resolver sketchs de humor hasta editar el programa o armar la logística de los juegos. Fue una experiencia muy buena porque aprendí de todo.

P.: ¿Y cómo es que decidió dedicarse al teatro infantil?


S.P.:
Para ser sincero, después que terminé con Cibrián quise seguir trabajando con algunos compañeros y vi que haciendo infantiles tenía la posibilidad de venderlos a colegios. Pero después me entusiasmé con el género. Me gustó incorporar la idea de una neurolingüística infantil -todo lo que tiene que ver con el color y la dinámica-y con ella apuntar a que el chico se divierta y a la vez aprenda. En este caso, la idea central de «Muñekotes» es aprender a respetar las diferencias. Yo le doy la misma importancia al fondo que a la forma y en mis espectáculos siempre hay un mensaje disfrazado para los adultos.

P.: Muchos programas infantiles son trasplantados al teatro sin mucha consideración. ¿Qué piensa de esto?


S.P.:
Son dos géneros muy diferentes. El año pasado, con «Jardín Azul» veníamos haciendo un programa diario y de repente nos dijeron: «En un mes estrenamos en el Astral.» Hubo que agarrar todos los temas del disco y armar una historia que funcionara como nexo para poder incluir las canciones que la gente estaba esperando. Yo no soy prejuicioso con estas cuestiones. No voy a decir que me llenó, pero la gente salía muy contenta del espectáculo. En ese momento yo no pretendía hacer una obra de teatro, sino armar un buen show de canciones que a la vez contara una historia.

P.: ¿»Muñekotes» tendría entonces otro status artístico?


S.P.: «Muñekotes»
es una obra de teatro. Acá hay un cuento que se desarrolla y todos los demás elementos del espectáculo se relacionan con él. No hubo que emparchar nada ni hacer ningún collage porque la gente no está esperando un determinado repertorio de canciones. Volviendo al tema de la televisión, la verdad es que es un medio más funcional que artístico. De las tres partes que la integran -ciencia, técnica y arte-yo diría que la TV es la técnica al servicio del negocio. Si no hay un numerito de rating no te dan ni un foco.

•Devaluación

P.: ¿Está de acuerdo en que el género infantil está cada vez más devaluado?

S.P.:
Bueno, me parece que lo que hace Hugo Midón es excelente, vi todas sus obras y son mi principal referente.

P.: ¿Y qué puede decir del resto?


S.P.:
Me parece que en general el problema pasa por el tema de lo comercial. Todos los años, en las vacaciones de invierno, hay una temporada de 15 días en donde la gente tiene que sacar a pasear a los chicos y meterlos en algún lado. Y hay gente que especula con eso, cosa que también sucede con el teatro para adultos. Es gente que tiene el espacio y la fecha de estreno pero no tiene el producto artístico. Por otro lado están los artistas que sí tienen un producto pero no los medios y el espacio para hacerlo. No sé, parecería que algunos productores le tuvieran miedo a los artistas. A lo mejor piensan que se van a terminar quedando con lo que es suyo. No me voy a poner a juzgar a nadie, pero habría que ver por qué el 60 por ciento de los espacios está ocupado por cosas malas que al final no le rinden ni al artista, ni al productor ni al público.

P.: En esta temporada cayeron varios espectáculos proyectados ¿Cómo lograron sobrevivir ustedes?


S.P.:
Nosotros tenemos una gran producción que fue pactada antes de la débâcle. Cuando pasó todo yo estaba en Italia, porque esto está producido por Kaktoo Entertainment Group, que es la sucursal argentina de una productora italiana. Y sí, hubo un momento en que dudamos pero como de los seis socios, dos somos argentinos dijimos: «Ahora más que nunca». Vimos lo que se podía hacer y le dimos para adelante, aceptando la propuesta que nos hizo Carlos Rottemberg de ir a la gorra. Nuestro slogan es «pagás lo que podés» y le aseguro que eso lo sostenemos sin bajar la calidad ni el nivel de producción.

Dejá tu comentario

Te puede interesar