El director
Rodrigo
Moscoso
rodando en
Salta «Modelo
73», que se ve
sólo en el
Museo de Arte
Latinoamericano.
«Modelo 73» ( Argentina, 2001, habl. en español). Dir.: R. Moscoso. Int.: S. Colina, F. Belton, E. Moscoso, J. González, A. Rodríguez.
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Rodrigo Moscoso, el autor de esta obra, es clase '73, como sus personajes, y, seguramente, por ahí han de andar también los demás participantes de esta película, que parece proponerse como una sencilla viñeta veraniega, con un auto que arranca un 24 de diciembre, y ahí se para, quizás hasta que pasen los carnavales.
Durante ese período, tres amigos cumplen sin mayor entusiasmo unos pocos quehaceres. Uno es letrista, y pinta un cartel en la ruta, otro es empleado en un pequeño local de lotería, y el tercero debe preparar las materias que adeuda de la secundaria. Ellos se compraron el auto para levantar chicas, pero como el auto no anda se resignan a levantarlas en colectivo. Igual son unos quedados. Lo gracioso es que después dos caen en manos de unas chicas inesperadas. Sólo uno consigue la que quería (mejor dicho, ella lo consigue).
Otros instantes graciosos corresponden a un viejo contando que se deprime cuando va al banco («porquesiempre está lleno de viejos»), y al modo en que un tipo explica a dos tontos que dos mas dos son cuatro. Pero son sólo leves brisas de humor. El relato procura ser lo más minimalista posible, y lo consigue. Incluso hasta deja ver los elementos para una intriga policial adjunta. Una vieja gana la lotería, muere de modo rarísimo, y uno de los chicos tiene elementos como para deducir quién es el asesino, pero ahí se queda.
Precisamente, porque el relato es minimalista. Por suerte no llega a aburrir. Hecho en la ciudad de Salta y sus afueras, tiene a favor la tranquila luz de provincia, un desarmante tono de ingenuidad (en una escena hasta deja que se vean dos chicos presenciando el rodaje desde la vereda de enfrente), y la abierta cordialidad de sus mujeres. El comienzo, auspicioso, da a entender que ésta es una obra hecha entre amigos. Simpática, no aspira a más. Y si renguea un poco, bueno, eso va bien con el número elegido para el título. P.S.
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