Guionistas argentinos, nuevas estrellas de las plataformas

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En el exterior, dicen, se valora más su trabajo, pero son muchos los que intervienen y a veces hay distorsiones.

En un contexto que aceleró el consumo de entretenimiento en el hogar, los guionistas vivieron en cuarentena un auge que continúa. A diferencia de los cierres de los teatros hasta -en principio- fin de abril, los rodajes continúan habilitados. Las plataformas, hoy líderes en la industria, ocupan el lugar que tuvieron los grandes estudios hollywoodenses, y demandan contenidos. Consultamos a varios guionistas argentinos que trabajan para Netflix, Amazon, Disney y otras plataformas.

Ricardo Rodríguez acaba de terminar para Disney-Fox, con producción de Pampa Films de Argentina, una serie de 13 capítulos que se filmará, si la pandemia lo permite, a partir de julio en y España. Transcurre durante la dictadura de Trujillo en República Dominicana, entre los 30 y los 60, cuyo showrunner es Juan Pablo Buscarini (¨El inventor de juegos¨, ¨El ratón Pérez¨, entre otras). Rodríguez dijo a este diario: ¨Como socio de una productora argentina, Buscarini se encargó de mostrar el proyecto a la gente de Disney y la producción se armó bastante rápido. Cuando no hay una productora de por medio y sos un guionista que anda mostrando tu trabajo es mucho más complejo. Son más las veces que los proyectos queden en el cajón. También está la posibilidad de que de las diferentes plataformas te llamen para escribir alguna historia a pedido de ellos, opción más habitual en nuestro país¨.

El sistema que mejor funciona en países donde la industria está más desarrollada, que no es el caso de la Argentina, es la venta de proyectos presentando una sinopsis de una pagina o dos y cierto desarrollo de la historia general, más el esbozo de temporadas subisguientes a nivel de línea argumental.

Una vez cerrado el guión, comienza una nueva odisea. Así lo describió Rodríguez: ¨Hay mucha gente opinando, demasiada. Hay casos en que hay un referente aquí en el país, y otro en EE.UU., otro en Londres, o en vaya a saber qué lugar, que confunden más al autor de lo que lo ayudan. Es importante que el director tenga la capacidad para leer el guión y hacer lo que se plantea, y no querer hacer con ese guión la serie que a él le habría gustado. Lo he visto mucho y allí entonces se arma un Frankestein muy difícil de manejar con un resultado final que no puede nunca ser positivo¨.

Vender una historia con una síntesis de una a tres paginas puede terminar siendo una trampa para quien la compra o incluso para el guionista, porque un planteo de una página puede resultar muy interesante pero la clave está en convertirla en una serie de ocho o más capítulos. Según el país o las características de cada serie, un capítulo puede tener un costo de 450 mil dólares. En España se produce a un costo de alrededor del millón de euros por capítulo y en Estados Unidos esa cifra puede ser mayor. En Estados Unidos se tomó conciencia hace tiempo de que quien debe manejar un proyecto es el guionista, y se creó la figura showrunner, que es quien maneja los hilos de la producción, y quien primero teje la historia.

Paula Mazone, que escribió junto a Cristian Alarcón el primer podcast de ficción para la Argentina, nuevo género muy popular en España, expresó: ¨Empecé a hacer tutorías de guión, mucha gente se volcó a escribir en cuarentena. Tenía una película que íbamos a filmar en mayo 2020 y se cayó el proyecto. Hacer cine es casi imposible.

Carla Scatarelli escribió en pandemia dos guiones de cine y una serie para Amazon junto con la mexicana Macarena Achaga (actriz que interpreta a la hija de Luis Miguel en la serie) . Escribió junto a Luciano Cáceres a cuatro manos vía Zoom, y también junto con Flor Berthold una adaptación de la última novela de Javier Daulte, ”Tlonomitas”. ¨Creo que el encierro es el medio natural de las personas que escribimos”, opinó, “y esta pandemia lo propició y legitimó. Ya no somos seres tan raros sino profesionales sacando lo mejor de una situación agobiante¨.

Marcela Guerty escribió junto a Pamela Rementería la adaptación a serie de TV de la novela “Santa Evita” de Tomás Eloy Martínez, producida por “Star Plus”, el nuevo servicio de streaming de Disney, y Ventana Rosa, la productora de Salma Hayek y Pepe Tamez. Será dirigida por Rodrigo García y Alejandro Maci, protagonizada por Natalia Oreiro, Ernesto Alterio, Darío Grandinetti y Diego Velázquez, entre otros. También está terminando de escribir una serie para Chilevisión y ajustando un guión de cine para Colombia.

¨Se trabaja con más tiempo que en los proyectos de televisión de aire, y con mayor diversidad de contenidos y géneros”, respondió Guerty. “También se cuenta con un presupuesto mucho más alto. En general estoy hasta que se cierra el guión y luego es posible que intervenga en algunas reescrituras de escenas que haya que modificar por alguna dificultad o imprevisto. Más que la hora de los guionistas, creo que empezó un momento interesante. La cantidad de plataformas y el cambio en la cultura de cómo y donde mirar audiovisuales hace que se necesite mayor cantidad y diversidad de contenidos que antes. Se abre también la posibilidad a que podamos dar paso a contenidos propios, lo que no es fácil, pero es más posible al haber necesidad de otras miradas y maneras de contar”.

Marcela Citterio, autora de ¨Chica vampiro¨, ¨Heidi Bienvenida¨ y ¨Corazón valiente¨, que se ven por Amazon y Netflix y terminó de escribir su primera serie para Netflix, dijo: ¨Creo que los guionistas siempre fueron valorizados en el mundo. Esta hora de los guionistas la vivo desde hace 15 años, cuando empecé a trabajar para afuera. Acá no es así y hace rato los guionistas no están bien. Las plataformas reflejan el respeto que siempre se tuvo por la historia cuando se trabaja para el exterior¨.

Erika Harlovsen tiene un contrato con MGM para crear series originales a nivel global, para la que desarrolla como showrunner y guionista ¨El fin del amor¨, basada en el libro de Tamara Tenenbaum, y además se desempeña como productora ejecutiva junto a Tenenbaum y Lali Espósito. También está escribiendo junto a Javier Van de Couter ¨Cacería¨, a partir del libro de Gonzalo Demaría. Harlovsen explicó: ¨Los estudios están apuntando a los creadores y las plataformas valoran el diferencial que significa la firma de autor, en un momento con tantos contenidos y tanto algoritmo. Creo que la impronta personal irrumpe y garantiza originalidad, identidad. Soy de las que cree que el proyecto personal logra mas fuerza y mas interés a la hora de sentarse frente a una plataforma. Es una gran oportunidad y también una responsabilidad elegir qué historias queremos contar.”

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