Lisa Kudrow rompió el silencio y puso el foco en un aspecto poco conocido de "Friends": el clima interno durante su producción.
Lisa Kudrow prende el ventilador y denuncia el entorno tóxico de los guionistas de 'Friends'
La actriz de Phoebe Buffay expone insultos, la presión extrema en grabaciones con público y conversaciones sexuales inapropiadas dentro del equipo creativo.
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El caso de Amaani Lyle reveló comentarios racistas y misóginos en reuniones internas de los guionistas.
La actriz, inolvidable por su papel de Phoebe Buffay, aseguró que, lejos del tono divertido y compañero que mostraba la serie, el trabajo con los guionistas estaba lleno de tensiones, comentarios agresivos y situaciones que hoy serían consideradas inapropiadas.
En diálogo con la "The Times of London", describió un entorno exigente, donde los errores no eran bien tolerados y podían derivar en insultos directos frente a otros miembros del elenco. “Definitivamente pasaban cosas turbias tras bambalinas”, sostuvo.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, sus declaraciones reavivan denuncias que ya habían aparecido en el pasado, como las de Amaani Lyle y Stephen Park, vinculadas al machismo y a una cultura laboral que naturalizaba excesos. A continuación, conocé los detalles.
Las fuertes acusaciones de Lisa Kudrow contra los guionistas de la serie
Kudrow fue especialmente directa al describir el trato que recibían los actores cuando algo fallaba durante las grabaciones. La presión era alta y los guionistas no siempre reaccionaban con respeto.
"No olviden que estábamos grabando frente a una audiencia en vivo de 400 personas, y si te equivocabas con las líneas de alguno de estos guionistas o no obtenías la respuesta perfecta, podían decir: ‘¿Es que esta zorra no sabe ni leer? Ni siquiera lo intenta. Se equivocó con mi línea'", explicó.
A eso se sumaba otro elemento aún más incómodo: conversaciones de tono sexual sobre las propias actrices. "Se quedaban despiertos hasta tarde hablando de sus fantasías sexuales con Jennifer (Aniston) y Courteney (Cox). Era intenso", afirmó, dejando en evidencia un clima que excedía lo profesional.
¿También era así con los actores masculinos? Lo que dijo Kudrow al respecto
Aunque gran parte de las críticas apunta a un trato particularmente problemático hacia las actrices, Kudrow aclaró que el clima de exigencia no distinguía completamente por género. Según su relato, los actores masculinos tampoco estaban exentos de ese tipo de dinámica.
"El trato podía ser brutal", señaló, dejando entrever que la presión atravesaba a todo el elenco.
Sin embargo, la diferencia estaba en el tipo de comentarios. Mientras que las críticas hacia los hombres tendían a centrarse en lo profesional, en el caso de las mujeres se sumaban con frecuencia elementos sexistas e inapropiados. Que, según explicó, ocurrían fuera de cámara, pero eran conocidas dentro del equipo.
"Eran gente, en su mayoría hombres, que trabajaba hasta las 3 de la mañana escribiendo la serie. Mi actitud era: 'Digan lo que quieran de mí a mis espaldas, no importa'", detalló. Esa normalización, vista en retrospectiva, refleja también cómo funcionaba la industria en los años 90, donde ciertas conductas eran toleradas como parte del "proceso creativo".
El caso de la asistente que denunció el ambiente tóxico en los años 2000
Mucho antes de las declaraciones de Kudrow, una denuncia ya había puesto bajo la lupa el funcionamiento interno de "Friends". En 1999, Amaani Lyle, una joven asistente de guionistas afroamericana, llevó a la justicia a la producción.
Su rol, a cargo de los productores Adam Chase, Gregory Malins y Andrew Reich, era tomar nota de todos los chistes y comentarios que los autores realizaban en la sala para ayudar a construir los "mejores guiones posibles".
Según su testimonio, el problema no eran solo las bromas subidas de tono (algo relativamente habitual en comedias), sino un patrón constante de comentarios misóginos y racistas.
Lyle describió reuniones donde se hacían referencias sexuales explícitas sobre actrices del propio elenco e incluso sobre figuras creativas como Marta Kauffman. De acuerdo con lo que detalla el medio "GQ", afirmó que algunos fantaseaban incluso con escribir un episodio en el que Joey violaba a Rachel en la ducha.
Su despido, que ocurrió cuatro meses después de haber sido contratada, fue otro eje central de la denuncia. Lyle aseguró que hasta poco antes le habían confirmado que su desempeño era correcto, y que la decisión estuvo vinculada a propuestas que había hecho para mejorar la diversidad femenina y racial dentro del equipo.
También señaló una situación que consideró discriminatoria: un colega hombre, con peor rendimiento según su versión, conservó su puesto y fue ascendido.
El caso escaló rápidamente y terminó involucrando a grandes nombres de la industria: la cadena NBC, a la productora Warner Brothers y a la empresa de los creadores, Bright/Kauffman/Crane, hasta 2006.
La defensa introdujo un argumento clave: la “necesidad artística”. Bajo esa idea, sostuvieron que los guionistas debían tener libertad total para expresarse, incluso con lenguaje ofensivo.
Finalmente, tras años de litigio, la justicia desestimó la demanda. El fallo consideró que ese tipo de comportamiento, aunque ofensivo, podía encuadrarse dentro del proceso creativo del sector.
A esto se suman otros relatos, como el del actor Stephen Park, quien participó en la serie y describió el set como “un ambiente algo tóxico”.
"James Hong era el actor que también estaba en el episodio conmigo, y (el director asistente) lo estaba llamando al set y básicamente le decía: '¿Dónde diablos está el chico oriental? Traigan al chico oriental'", detalla y continua: "Nadie sintió la necesidad de corregirlo o decir nada al respecto. Así que es un comportamiento normal".
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