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La productora de la versión cinematográfica de «El código Da Vinci, Sony Pictures, recibió peticiones y presiones de grupos religiosos como la Catholic League o el Opus Dei, según ha publicado «The New York Times». Entre otras cosas, dichos grupos reclamaron que la película dirigida por Ron Howard, y protagonizada por Tom Hanks, Audrey Tautou y sir Ian McKellen, incluya una advertencia que indique que todo lo que expone el guión es ficción. Un guión, por cierto, que se está manteniendo en el más estricto secreto y sobre el que los mentideros hollywoodienses aseguran que se pueden llevar a verter unas cuantas gotas de agua bendita. Los expertos recomendaron a Sony que haya un acercamiento ambiguo a la premisa central -que Jesús se casó con María Magdalena-, que el Opus Dei no aparezca con ese nombre, y también sugirieron algunos retoques en descripciones artísticas. Sin embargo, el presidente de marketing de Sony, Geoffrey Ammer, dice que serán fieles a la fuente literaria, porque «Cuando lees un buen libro, te dices: ' espero que no lo destrocen en la película'».
Una vieja grabación inédita que muestra a dos ex Beatles cantando la canción de los Rolling Stones «Jumping Jack Flash», poco antes del Concierto para Bangladesh, en 1971, será lanzada en DVD en octubre próximo, según informó ayer la BBC. El registro, que se realizó cuando ya los Beatles se habían disuelto oficialmente, contiene imágenes de George Harrison y Ringo Starr, así como del guitarrista Eric Clapton, en el concierto benéfico en favor de Bangladesh, celebrado en Nueva York. «Fuimos muy afortunados al hallar esta fantástica grabación de un ensayo de los Beatles, que no se había visto desde hacía 34 años», declaró la editora del nuevo DVD, Claire Ferguson. El tema «Jumping Jack Flash» llegó al número uno de las ventas británicas de 1968 y se convirtió en una de las canciones más exitosas de los Rolling Stones. Aunque los Rolling Stones habían grabado «I wanna be your man» y los cantantes Mick Jagger y Keith Richards participaron en el registro de «All You Need Is Love», los Beatles nunca habían sido escuchados cantando temas de la «banda rival» en los años sesenta.
BUNKER
Sharon Stone fue albergada por el cantante Elton John en su mansión de Windsor, tras los atentados terroristas del 21 de julio en Lomdres, donde la actriz norteamericana se encontraba rodando la segunda parte de «Bajos instintos». El periódico «Mail on Sunday» dijo que Stone quedó tan afectada por esos sucesos que decidió abandonarsu habitación de 8 mil dólares a la semana, en el lujoso barrio de Belgravia, y refugiarse en Londres. Según su agente de prensa, Stone quedó «tan traumatizada», que decidió contratar a ocho guardaespaldas y alquiló dos limusinas para trasladarla en Londres, donde redujo sus apariciones en público «al mínimo». Además, pidió a una compañía de seguridad que vigilara las 24 horas su departamento en Belgravia, donde también estaban sus dos hijos, Roan y Laird. «Sharon no quería volver a Londres porque temía estar en peligro de los atentados terroristas. Por eso decidió quedarse en la mansión de su amigo Elton John hasta fines de julio, cuando terminó de rodarse la película», declaró su publicista.
BIBLIOTECA EN LA PLAYA
La voracidad lectora holandesa ya era conocida: cada holandés saca once libros de la biblioteca pública al año y lee una media de tres libros por mes. Pero que se lo sirvan en bandeja en la playa durante los meses de verano es toda una novedad. La provincia Holanda del Sur, a la que pertenecen La Haya y Rotterdam, ha extendido su servicio de bibliotecas públicas llevando filiales a tres playas. El servicio es gratuito. En tres contenedores decorados con temas marinos, convertidos en bibliotecas, los usuarios pueden seleccionar entre 1.200 títulos de novelas, revistas, algunos periódicos e historietas para los niños. Cuando el bañista ya sabe qué quiere leer, basta con que deje nombre y dirección y ya puede llevarse la carga al lugar donde había extendido la toalla. Condición: devolver el préstamo al atardecer antes de irse. Hasta ahora han pasado unas 4.000 personas por las bibliotecas y han sacado prestados unos 2.500 volúmenes de los que sólo han desaparecido 13, que la organización espera que aparezcan antes de que a fines de agosto cuando acabe el proyecto.
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