Antonio Carrizo, uno de los mayores coleccionistas de manuscritos y obras de Borges, dijo ayer a este diario estar «sorprendido» por las valuaciones de Borges en esta subasta. «Hay que tener en cuenta que los libros en Europa tienen otro precio, y que estos han cruzado el Atlántico. Pero aparecen precios que hasta hace un año, en el mercado local, eran impensables. Aquí costaban alrededor de 40 por ciento menos que lo que ahora se ha fijado como base. Después de la euforia por conseguir materiales de Borges, los precios habían bajado mucho. Por ejemplo, yo tengo la primera edición de «Luna de enfrente» tan dedicada como esa que se vende entre 12 y 15 mil dólares. La mía, además, está dedicada a Natalio Botana, y me parece que la cotización está muy alta. Si esos son los precios, me tomo un taxi para allá, y no precisamente a comprar».
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