Hochman: "Lo virtual ayuda, pero no es más que un parche"

Espectáculos

Su espectáculo "Leonardo, trabajo práctico N° 1", se podrá ver en la plataforma del Teatro Cervantes.

“No me satisface la virtualidad, no reniego del mundo de lo digital creativamente pero lo virtual me suena a parche, reemplazo, conformismo, placebo, a lo que podemos hacer porque no estamos haciendo lo que nos gusta hacer”, dice a este diario Gerardo Hochman, creador de la compañía de acrobacias y circense La Arena, cuyo espectáculo “Leonardo, trabajo práctico N° 1”, subirá hoy a las 20 a la plataforma del Cervantes online. La obra se presentó en la sala María Guerrero durante las temporadas 2014 y 2016.

Antes de la cuarentena Hochman, creador de espectáculos como “Travelling”, “Sanos y salvos”y “Fulanos”, entre otros, seguía al frente de su escuela de acrobacia, se preparaba para volver al Konex con “Les ivans y la máquina de la creatividad” y proyectaba una gira por el país con una compañía de Paraná. Dialogamos con él.

Periodista: ¿Qué temas aborda “Leonardo trabajo práctico N° 1”?

Gerardo Hochman: Se basa en tres aspectos fundamentales de toda la producción de Leonardo Da Vinci: primero, el estudio y el análisis del cuerpo humano y su funcionamiento, algo afín a nuestra actividad corporal acrobática; segundo, los artefactos, inventos, elementos y diseños que él imaginó, sobre todo los que siguieron evolucionando hasta nuestros días, como la bicicleta o la máquina de volar; y tercero, uno más desconocido, sus notas sobre cocina. Leonardo además de toda su actividad pictórica, artística y científica organizaba los banquetes en la corte y tiene muchos escritos sobre nociones de cómo comportarse en la mesa o recetas de cocina divertidas. Nosotros tomamos una, que nos dio pie a una escena de humor, que son las indicaciones y el protocolo para comportarse correctamente si te invita a comer el rey.

P.: ¿Cómo ve al streaming como refugio para ver y hacer teatro?

G.H.: Si el streaming es en vivo tiene algo del fervor, la tensión, el riesgo de lo que sucede y permite el uso de más de una cámara, creo que algo de esa experiencia que es el teatro podría no ser tan lejana. Pero el teatro filmado en cambio no. Lo que hacemos en los espectáculos es un acontecimiento, un encuentro con la gente, es una ceremonia compartida, es lo efímero que sucede cada tarde y noche donde está el riesgo de la posibilidad del error, propio de lo acrobático y circense. Ese acontecimiento se pierde, también se pierde la multisensorialidad del teatro, los olores, la percepción de los esfuerzos, la transpiración, las miradas, se pierde sobre todo la mirada al público, a los ojos de los espectadores.

P.: Siguiendo esa línea, discontinuó las clases de su escuela.

G.H.: Mis clases sólo pueden ser presenciales. Sí mantenemos el vínculo con otra clase de propuestas, por ejemplo, hacemos desmontajes de espectáculos y conversamos sobre el proceso creativo y demás. Pero la escuela no funciona ni como sostén económico.

P.: ¿Está gestando algo nuevo a nivel artístico?

G.H.: Estoy escribiendo, que es lo que se puede hacer en este tiempo, proyectos diferentes. Me dediqué a conectar con el ambiente de circo para instrumentar herramientas solidarias para todos. El tiempo lo utilicé para filosofar, para ver qué puedo hacer si no puedo hacer lo que venía haciendo hasta ahora. Mi actividad docente con actividad física de acrobacia y la creación de espectáculos, nada de eso funciona. Estaba imaginando un proyecto que se pueda hacer sin la dependencia del espacio escénico y sin artistas en un mismo lugar.

P.: ¿Qué hace de nuevo que antes de la cuarentena no tenía tiempo para hacer?

G.H.: Cuando pensaba que esto era algo pasajero, la cuarentena sonaba como remanso, parecía que venía bien el descanso. En perspectiva de algo permanente es bastante desesperante. Me obliga a resetearme, buscar otras aristas propias, no estamos formados para hacer un switch o reconversión rápida. Lleva tiempo pensar. Las actividades cotidianas tomaron prioridad y por suerte estoy en una casa cómoda, no siento el encierro como una opresión. Mi familia está bien de salud, mi tarea en la UNSAM con la cursada virtual está funcionando así que también estudio una licenciatura en Arte y Educación a distancia que lo tomo con más tranquilidad.

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