"Tenet": mucho ruido y sólo unas pocas nueces

Espectáculos

La superproducción de Christopher Nolan, un film de espionaje con un fondo de viajes en el tiempo, combina a James Bond con "Matrix".

Diego Curubeto

Una original vuelta de tuerca sobre el tema de los viajes en el tiempo, y un puñado de buenas escenas de acción son lo que equilibran una película demasiado larga y despareja que no está entre lo mejor que haya filmado su director, Christopher Nolan. “Tenet” es una mezcla entre una de James Bond y Matrix. Hay un superagente secreto que tiene una misión imposible, salvar el mundo de un traficante de armas que ataca desde un futuro próximo. La película comienza con una escena excelente y original donde un ataque terrorista en una gran sala de conciertos sirve para poner a prueba al protagonista, John David Washington, con el fin de ver si es el hombre indicado para una importantísima misión, que lo asociará con un agente aun más misterioso, interpretado por Robert Pattinson.

La búsqueda de un tipo especial de munición, única punta para desentrañar el ovillo futurista, los une en una pesquisa que los lleva por lugares exóticos y variados, bien al estilo 007. Los robos perfectos y las tramas complejas que los superespías deben intentar para lograr su cometido son interesantes, y los ataques desde el futuro resultan, en principio, originales, ya que algo que no le falta al director de “El caballero de la noche” e “Interestelar” es la imaginación visual. Aquí el truco radica en que cuando atacan desde el futuro, como el agresor retrocede en el tiempo, se mueve desde adelante hacia atrás, lo que confunde a quienes deben combatirlo, y al principio también al espectador. Justamente este recurso visual de que las cosas vayan en sentido inverso funciona bien al principio, por ejemplo en una impresionante persecución automovilística. Pero una vez entendido el truquito, que el director repite una y otra vez, la que empieza a ir hacia atrás es la película.

Dos horas y media de escenas donde algo va para atrás se puede volver un poco cansador y sin mucha gracia, y para colmo llega un punto en el que Nolan se comporta como Georges Méliès cuando descubría uno de sus legendarios y primitivos efectos especiales, y los usaba hasta el hartazgo. De hecho, la idea de editar imágenes en reversa data casi de esos tiempos lejanos de

la historia del cine, aunque en este caso hay que reconocerle a Nolan que pocas veces se usó como efecto dramático para respaldar un argumento de viajes en el tiempo. Y se puede decir que al final se revela un detalle más que interesante del argumento sobre las razones que tendrían los habitantes del futuro para atacarnos en nuestros tiempos.

Detrás de esta parafernalia repetitiva hay escenas de acción bien elaboradas y un gran villano encarnado por Kenneth Branagh, por lejos lo mejor del elenco junto a un simpático cameo de Michael Caine. En cambio John David Washington tiene la misma expresión a lo largo de todo el film, y Pattinson recién empieza a destacarse un poco hacia la mitad de la proyección. Como regreso a los cines “Tenet” puede resultar un poco decepcionante, aunque sin dudas tiene no menos de media docena de escenas espectaculares para disfrutar en pantalla grande. La música de Ludwig Goransson, que combina sonidos tecnos y orquestales con muchos pasajes grabados al revés, está entre lo mejor de esta película que daba para más.

“Tenet” (EE.UU./G.B., 2020). Dir.: C. Nolan. Int.: J. D. Washington, R. Pattinson, K. Branagh.

Dejá tu comentario