10 de mayo 2002 - 00:00

Triste: cae más el cable y vuelven las viejas antenas

El aumento del abono por parte de los más importantes cableoperadores de la Argentina ya está teniendo graves consecuencias para estas empresas. Se estima que aproximadamente 1500 abonados por día están renunciando al servicio desde que empezaron a llegar las boletas con el nuevo precio, que afecta tanto a los abonados al cable como a la TV satelital (DirectTV).

El desalentador panorama se completa con un dato poco imaginable apenas algunos años atrás, durante el desarrollo entusiasta de la televisión paga: en la Argentina ha aumentado la venta de las viejas y tradicionales antenas aéreas para la TV abierta, un artefacto que se creía en vías de extinción.

Además del éxodo de abonados, también en estos días los operadores sufren el incremento de la modalidad delictiva de los «colgados» del cable, de cuya implementación se ocupan electricistas y hasta algunos ex empleados de las mismas empresas de cable que se han quedado sin trabajo. Se ha visto a algunos de ellos, en la zona sur por ejemplo, paseándose como los afiladores y ofreciendo conexiones «truchas» por 5 pesos.

Pero lo peor está por llegar: el abono seguirá aumentando
.

Se estima que habrá un nuevo aumento de 10% para junio, y para fin de año el servicio estaría alcanzando los 25 dólares, es decir 82,5 pesos al cambio actual del dólar.

Los cableoperadores aducen que el aumento en los abonos tiene que ver con la inflación y los costos de tecnología. Sin embargo, la situación actual excedería esas razones. Se estima que los gastos en tecnología no demandan más de 10% de las ganancias, y además se renueva muy poco desde hace por lo menos dos años. El factor inflación también es relativo: la erogación principal de los cables es el pago de las señales a los proveedores de contenidos (Discovery, Turner, HBO, Cinecanal), y estos en su mayoría ya han acordado que el costo por abonado no se dolarice, y en el peor de los casos, en vez de pagar 1 a 1 los cableoperadores pagaran 1 a 1.20.

El problema central es la deuda que los cableoperadores mantendrían con los proveedores de señales, y que fue una de las razones por las que en su momento se levantaron las dos CNN y The Film Zone. Las abultadas deudas de los cableoperadores son con los proveedores de contenidos por un lado, y otra gran parte está relacionada con las adquisiciones de otras empresas de cable (en 1998 se pagaron 700 millones de dólares a Samuel Liberman por su compañía VCC, que en su momento contaba con 700 mil abonados, y que fueron repartidos en partes iguales por Cablevisión y Multicanal).

En el caso de la deuda con el grupo
Turner, los cableoperadores, que ahora operan en conjunto, llegaron a un acuerdo para pagar en cuotas la deuda durante los próximos dos años, y los ingresos por publicidad quedan en su totalidad para Turner, por eso volvieron las dos CNN.

Tres de los principales grupos proveedores de señales (
HBO, Cinecanal y Turner) habían decidido unirse para enfrentar la presión de los cableoperadores. Sin embargo, finalmente terminaron, por motivos de competencia, seguir estrategias individuales. Afortunadamente para el espectador, se solucionó el tema CNN y también volvió The Film Zone, un hecho que alegrará a la gran cantidad de seguidores de la serie «Sex and the City», cuya nueva temporada se verá a partir de julio por Cinecanal.

El caso argentino no es un asunto menor para los proveedores de señales. Nuestro país es el pilar sobre el que se ha erigido la industria de la televisión paga en Latinoamérica. Se calcula que la penetración del cable en el mundo de los hogares con televisión argentinos es del 54% y si se incluye a los llamados «informales» o «colgados» asciende a 60%. El mercado que le sigue es el venezolano, con sólo una penetración del 21%.

Como se verá, la industria de la TV paga nacional, tan pujante en otras épocas, se encuentra en un callejón sin salida. Hoy más que nunca se habla de la absorción inminente de
Multicanal por parte de Cablevisión (una unión oficial, porque de hecho ya trabajan como una empresa sola) y de Sky por parte de DirecTV.

Los proveedores ya no invierten más en el país y han decidido apostar todas sus fichas a otras regiones. El mercado latino de los EE.UU es uno de los más seductores para las compañías. Algunas empresas de cable de ese país ya están vendiendo «paquetes latinos», es decir, por un precio que ronda los 20 dólares se puede comprar un grupo de canales constituido exclusivamente por productos generados en esta parte del mundo.

El 31 de mayo es el partido inaugural del Mundial que se jugará en Japón y Corea durante todo junio.
América, la señal de aire que adquirió los derechos para transmitirlo, sólo se puede ver bien en la Capital Federal a través del cable o una empresa satelital. Los ejecutivos de Cablevisión y Multicanal, ante esta situación, se preparan para dos escenarios: a) la posibilidad de que muchos abonados que habían dado de baja el servicio se reconecten solamente para el Mundial y después pidan la desconexión nuevamente sin pagar el abono de junio. La reconexión y desconexión tiene un costo no sólo para los clientes, sino también para los cableoperadores; b)una suspensión masiva del servicio al finalizar el campeonato.

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