29 de octubre 2002 - 00:00

Un puente teatral con Alemania

Luciano Suardi
Luciano Suardi
El ciclo «4 x 4: 4 directores argentinos en busca de 4 autores alemanes», que organiza el Instituto Goethe desde hace tres años, comenzó ayer con «Un sueño árabe» de Roland Schimmelpfennig, dirigido por Luciano Suardi e interpretado por Carolina Fal, María Oneto, Gabriel Correa, Diego Starosta y Fabián Bril.

La muestra sigue hasta el 19 de noviembre con los siguientes títulos: «Death Valley Junction» de Albert Ostermaier (por Ciro Zorzoli), «Parásitos» de Marius von Mayenburg (por Ricardo Holcer) y «Tanta ferocidad ya no existe en nuestros bosques» de Theresia Walser (por Ana Alvarado).

•Semimontado

Aun tratándose de piezas semimontadas (bajo presupuesto, mínimo dispositivo escénico y poco tiempo de ensayo) el ciclo ha generado en sus ediciones anteriores trabajos de gran creatividad que lo diferencian notablemente del tradicional teatro leído. No sorprende, entonces, que entre los artistas invitados de este año figure Luciano Suardi, un director que ya se ha destacado en propuestas similares, de corte experimental.

Entre ellas, el Proyecto Museos 5 (Centro Cultural Ricardo Rojas), donde dirigió «La víspera», obra inspirada en el Museo Tecnológico y el «Ciclo Biodrama», organizado por Vivi Tellas, donde presentó «Temperley», una emocionante pieza basada en la vida de una inmigrante española de 80 años. Este espectáculo logró el «milagro» de trabajar a sala llena en casi todas las funciones en el Teatro Sarmiento, una sala bastante alejada del circuito teatral.

En enero, Suardi viajará a Alemania por cuatro meses para continuar con la beca que le fuera otorgada por la Akademie Schloss Solitude y que culminará con una instalación teatral realizada junto a la arquitecta austríaca Judith Augostinovic.

Periodista: ¿Las obras seleccionadas tienen algún rasgo en común?


Luciano Suardi:
Elegimos estas obras entre unos treinta títulos, aproximadamente, y lo que descubrí es que algunos textos que ofrecían un contenido más político o intentaban una crítica social resultaban muy ingenuos y hasta superficiales frente a la cruda realidad que estamos viviendo hoy aquí. A mí no me daban ganas de contar esas historias desde un punto de vista tan europeo. ¡Como si no hubiese problemas Alemania también!; por ejemplo, el tema de la inmigración y los trabajadores ilegales que ha llegado a un grado de intolerancia extrema. Pero, claro, están muy lejos de la realidad enloquecedera que estamos viviendo los argentinos en estos días.

P.: Usted ya estuvo en Alemania el año pasado ¿Qué otros temas predominan en la nueva dramaturgia alemana?


L.S.:.
Hay algo que tiene que ver con cierta desidia y hartazgo de la sociedad, un tema interesante y que se puede universalizar fácilmente. La falta de sueños y de perspectivas desde lo cotidiano es un tema que a mí me interesa mucho, pero a nivel dramático la obra que más me gustó fue «Un sueño árabe» que posee una estructura casi musical. Además, los personajes dicen lo que están pensando y cuentan lo que están haciendo, todo el tiempo, y esto viene muy bien para un semimontado. También me interesó mucho que en una atmósfera absolutamente cotidiana empiece a infiltrarse un mundo de ensoñación y pesadilla, a partir de que la protagonista se queda dormida y empieza a soñar. Todo se trastroca luego de que los tres personajes masculinos la besan, desatando todo tipo de maldiciones y encantamientos. El ambiente y la estructura de la obra recuerda a los de «Las mil y una noches»...

•Experimentación

P.: Parecería que se decidió por la experimentación como línea de trabajo.

L.S.:
En realidad yo me veo «clásico». Cuando empecé a dirigir predominaba un estilo de actuación que tenía cierta impronta enrarecida o extraña, hablo de muchos años atrás. En cambio, yo prefería que la emoción fuera lo más verdadera y cotidiana posible y que se entendiera la historia que quería contar. Lo que me gusta del teatro y lo que más me conmueve de él es poder disfrutar de una historia bien actuada y bien contada, no tiene por qué ser lineal o seguir una línea cronológica. Yo busco desde la emoción algo que conmueva al espectador y que desde esa conmoción que él percibe también pueda pensar. Es así de simple y no tengo ninguna otra teoría sobre esto.

Todas las funciones son con entrada libre y se ofrecen los días lunes y martes a las 20, en la Sala del Goethe, ubicada en Corrientes 319.

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