30 de agosto 2002 - 00:00

Un venezolano para sinfónica salteña

Orquesta Sinfónica de Salta
Orquesta Sinfónica de Salta
En el año 2000, por una de cisión del gobierno de Salta, se llamó a un concurso internacional para formar una nueva orquesta. Así, nació la Orquesta Sinfónica de Salta, integrada por músicos argentinos pero también por muchos provenientes de los más diversos países. Y hasta su director titular, el venezolano Felipe Izcaray llegó desde el exterior.

Izcaray
ha hecho su primera formación en la música como cantante y como director coral. Ya en una segunda etapa de vida artística, viajó a los Estados Unidos, donde obtuvo tres grados universitarios como director coral, como director orquestal y como educador musical, en la Universidad de Wiscosin. Con ese currículum, ha dirigido muy importantes orquestas de su país y de todo el mundo y, desde su fundación, se hizo cargo de la sinfónica salteña.

La orquesta y su conductor están en Buenos Aires. Vinieron para compartir un concierto con Los Nocheros el miércoles pasado y para hacer una función, también en el Colón, esta noche. Dialogamos con él:

Periodista: ¿Tenía conocimientos de la música argentina?


Felipe Izcaray:
Siempre fui oyente y admirador de la música argentina. Nací y me crié en un pueblo de Venezuela que se llama Carora, un lugar muy musical en el que también nació el gran Alirio Díaz. Pero se da la extraña circunstancia, que nunca he alcanzado a explicar, de que en mi pueblo se sienta una gran afinidad por la música de aquí. Es como una mini Medellín. Pero esa afinidad no se da sólo con el tango sino también con el folklore argentino. Desde mucho antes de venir a este país yo conocía y cantaba las canciones de Eduardo Falú, del Cuchi Leguizamón, de Ariel Ramírez. Allí fueron muy populares Los Fronterizos, que se conocieron por la «Misa Criolla» pero que después también llegaron con todos sus discos. Y hasta conocía y admiraba al Dúo Salteño.

P.: De modo que no le ha resultado extraño mudarse a Salta.


F.I.:
Todo lo contrario. En Salta no me puedo sentir para nada extranjero por todo esto que le digo. Pero además, los salteños están muy orgullosos de su orquesta y desde que llegué han hecho todo lo posible para hacerme sentir bien.

P: ¿Qué lo lleva a elegir un porcentaje tan alto de artistas latinoamericanos para el repertorio de la orquesta?


F.I:
En Venezuela le debemos muchísimo al compositor Vicente Emilio Sojo. El sentó las bases para la Orquesta Sinfónica de Venezuela y para el Orfeón Lamas; e instituyó el Premio Nacional de Composición -durante muchos años, y sin que la gente lo supiera, donando su sueldo como director de la orquesta para sostenerlo. Eso le dio mucho impulso a la música venezolana. De modo que me resulta lo más lógico y natural tocar nuestras músicas.

P: ¿Le gustan estas fusiones que se están dando aquí últimamente entre músicos populares y orquesta sinfónica?


F.I.:
Esa es otra cosa que en Venezuela es muy normal desde hace tiempo. Yo mismo he acompañado con orquesta sinfónica a artistas como Cecilia Todd. Ricardo Montaner ha grabado con orquesta sinfónica. En fin. Con la orquesta de Salta hacemos el repertorio tradicional de la música clásica -Beethoven, Debussy, Tchaikovsky, Brahms, Ravel, Mussorgsky-, pero también música de compositores clásicos latinoamericanos y música popular. Hemos dedicado conciertos a Los Beatles, o tocado temas de jazz, o presentado un ciclo de música para cine. De mi padre, que era pianista y tocaba tanto música clásica como música popular, he aprendido que hay sólo dos tipos de música, la buena y la mala; y eso no tiene nada que ver con el género de qué se trate. Lo único importante es que todo se haga con respeto mutuo entre los géneros, con el sentido de un apretón de manos entre estilos diferentes. Y, sin duda, uno de mis sueños sería poder acompañar a la señora Mercedes Sosa, a quien admiro desde hace muchísimo y, lamentablemente, aún no he tenido la suerte de conocer personalmente.

P: ¿Cuál será el repertorio que presentarán esta noche en el Colón?


F.I.: La primera parte será la misma que hicimos el miércoles antes de Los Nocheros: el «Fausto Criollo» de Alberto Ginastera, «Semsemayá» del mexicano Silvestre Revueltas y «Santa Cruz de Pacaraiguá» de mi compatriota Evencio Castellanos. En la segunda, haremos los «Cuadros de una exposición» de Mussorgsky-Ravel.

Dejá tu comentario

Te puede interesar