14 de junio 2005 - 00:00

Una copia valiosa, pero copia al fin

The Australian Pink Floyd. Con S. Mac (guitarra), J. Sawford (teclados), C. Wilson (bajo), P. Booney ( batería) y D. Darlington (guitarra). (Estadio Obras,10 y 11 de junio.)

Hay que reconocer que son de un altísimo profesionalismo, que tienen la venia de David Gilmour (guitarrista de la banda original), que trabajan con el sonidista Colin Norfield y con algunos otros ex integrantes del staff Pink Floyd. Hay que decir también que este es un grupo que nunca vino a la Argentina y que, en consecuencia, cualquier sustituto -sobre todo si, como en este caso, la imitación es tan buena- puede ser atractivo; o que arman un repertorio con temas de distintas épocas de Floyd, aún con aquellos de muy difícil representación en vivo.

Como parte de una gira sudamericana -que incluye además México y Brasil- llegaron estos australianos radicados desde hace años en Gran Bretaña que son -como tantas otras bandas que pretenden recordar a The Beatles, Genesis, Pink Floyd y aún Osvaldo Pugliese- una interesante imitación de un grupo que renovó la escena del rock en la década del '70. Para estos conciertos de Obras -3/4 de sala el viernes; repleto el sábado- armaron una lista de temas con clásicos incuestionables, como «In the flesh», «Money», «Us & them», «Bricks», o «Keep talking», entre otros. Mostraron un buen trabajo de ambientación, con videos realizados en la línea psicodélica del Floyd original. Salvo el cantante-guitarrista Steve Mac -que tuvo algunos problemas de afinación en ciertos pasajes del show-, mostraron profesionalismoy eficiencia para repetir un molde creado por otros. En todo caso, lo que es cuestionable -con The Australian Pink Floyd como con cualquiera que vaya en un camino parecido- es esa actitud de copiar, de gastar energías artísticas en reiterar lo conocido, de poner tanto esfuerzo para llegar a un pequeño porcentaje de lo que puede disfrutarse, en tus totalidad, a través de un disco.

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