26 de septiembre 2003 - 00:00
William Shakespeare, muy lejos de Oxford
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Comienza el Festival Internacional Cámara Corporizada con más de 40 películas de 20 países
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Disponible en Netflix: la película que se estrenó hace 30 años y es la favorita de millones
Periodista: ¿Cómo nació este proyecto?
G.M.L.: Fue toda una aventura conseguir a los actores, uno de ellos cuida autos y abre la puerta de los taxis cerca de la galería Lorange. Yo fui con el libreto y le propuse leer algunas escenas de Romeo y con eso lo convencí. En cambio al actor que hace el rol de Mercucio (Víctor Aramayo), lo descubrí en una película sobre gente de la calle, «La sombra de las luces», que dirigió Baltazar Tokman. Su incorporación complicó un poco el trabajo, porque como vende la revista «Hecho en Buenos Aires», los ensayos se hacían a cualquier hora y en cualquier lugar. Fuera de eso, todos sintieronque la versión hablaba de ellos. Los adaptadores son dos chicos adolescentes que viven en la Villa y la puesta tiene un ambiente muy concreto y cotidiano, por ejemplo, uno de los enfrentamientos entre Montescos y Capuletos se da en el marco de un partido de fútbol. Montar esta obra implicó todo un entrenamiento. Yo les pedí que no actuaran, que tratasen de ser naturales, porque es increíble cómo enseguida se les pegan los vicios de actuación. Además aprendieron a respetar un horario, tuvieron que estudiar un libreto. Todo esto les dio más ganas de superarse y saben que depende de ellos que la obra siga.
P.: Usted se reservó el papel de Romeo.
G.M.L.: Que yo haga Romeo tiene que ver con que concibo mis proyectos desde la actuación. Para Julieta probé a varias chicas de la villa pero no funcionó, primero porque es muy difícil encontrar una chica de 21 años que no sea madre o no esté atada a este tipo de responsabilidades. Cuando inicié la búsqueda --¡inocente de mí!- puse un cartel en la villa y a los 10 minutos cayeron 20 personas preguntando cuánto pagaban. Fue complicado explicarles que era un proyecto en cooperativa y que todo dependía de nosotros. Finalmente encontré una Julieta de diecisiete años, pero me di cuenta de que el vínculo amoroso entre Romeo y Julieta resultaba demasiado fuerte para alguien no ligado a la actuación. Entre otras cosas hay que besarse, por eso decidí incorporar a una actriz profesional. Ahora todos los chicos quieren hacer de Romeo para poder darle un beso a Julieta.
Entrevista de Patricia Espinosa




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