"Yo soy sola"

Espectáculos

«Yo soy sola» (Argentina-España, 2008, habl. en español). Guión y dir.: T. Mereñuk. Int.: M. Anghileri, E. Tobal, O. Molina, M. Bestelli, P. Rago, D. de Santo, M. Amigorena y elenco.

El comienzo es prometedor. Planos de nenas jugando a las visitas se entremezclan con otros de chicas grandes remedando su infancia. Una de ellas se angustia, le teme al juego de ser felices. «No jugamos, solamente estamos proyectando nuestra felicidad de dos años para delante», le replica otra. Se ríen. La triste realidad es que difícilmente sean felices. Al menos, tal como cada una de ellas piensa.

Vera, que se inicia en periodismo y vive con un aspirante a novelista, es desordenada, dependiente, incapaz de manejar una casa. Lo intenta, esperando la aprobación del otro, como si, puestos a comparar, el otro no mereciera más que una buena patada escaleras abajo.

Lina, no se sabe de qué vive pero evidentemente todo lo que gana lo gasta en velas, hasta que al fin consigue hablarle, con buen verso, al hombre de sus sueños. El cual le propone transar en un sentido distinto al que ella espera. Mara, tampoco se sabe de qué vive, porque es una simple ayudante de una cátedra feminista, con la que parece entrar en contradicción: ella se ha inseminado, quiere tener un hijo. Ahora no sabe si también quiere un marido. Al menos, no el tipo que viene a visitarla, o quizá sí, ella es así y se lo pasa llorando.

Inés, en cambio, se lo pasa radiante. Desde chiquita soñó con su fiesta de casamiento, y la está por tener. Ya están los invitados aguardando su arribo, vestida de novia. Lástima el novio que se consiguió.

Lo de siempre: mujeres un poquito tontas, tipos más que tontos, por no decir otra cosa. Cuatro pequeñas historias de otras tantas amigas con sus respectivos problemas. Buenas actrices, buenos apuntes, concepto general bien encarado, aunque no siempre bien expuesto, resultado irregular. Quizá pudieron pulirse más algunas partes, o apretarse. Con lucidez, los mejores cuentos están puestos al comienzo y al final del conjunto.

Este es el primer largo de Tatiana Mereñuk, tras haberse destacado muy bien con su corto «Aluap» (hecho junto a Hernán Belon), que tenía más potencia, quizá precisamente porque era un corto.

P.S.

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