Apple recuperó el liderazgo como la empresa de mayor valor bursátil del mundo al superar nuevamente a Nvidia, en un giro que refleja un cambio en el ánimo de los inversores respecto al auge de la inteligencia artificial (IA).
Mientras Apple alcanzó un nuevo máximo histórico en bolsa de u$s335 por acción, Nvidia sufrió una fuerte corrección hasta los u$s195 por acción.
Mientras Apple alcanzó un nuevo máximo histórico en bolsa de u$s335 por acción, Nvidia sufrió una fuerte corrección hasta los u$s195 por acción.
Apple recuperó el liderazgo como la empresa de mayor valor bursátil del mundo al superar nuevamente a Nvidia, en un giro que refleja un cambio en el ánimo de los inversores respecto al auge de la inteligencia artificial (IA).
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Mientras el fabricante del iPhone alcanzó un nuevo máximo histórico en bolsa de u$s335 por acción, Nvidia sufrió una fuerte corrección hasta los u$s195 por acción por las crecientes dudas sobre el elevado gasto en infraestructura de IA que están realizando las grandes tecnológicas.
De esta manera, las capitalizaciones bursátiles rondan los u$s4,93 billones y u$s4,73 billones, respectivamente.
El mercado comenzó a favorecer a las compañías que muestran una estrategia de inversión más disciplinada. En ese contexto, Apple sobresale por mantener un nivel de gasto de capital (capex) significativamente inferior al de gigantes como Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta, que destinaron decenas de miles de millones de dólares a expandir sus centros de datos y potenciar el desarrollo de inteligencia artificial.
La diferencia de enfoque fue determinante para los inversores. En lugar de embarcarse en una carrera de inversiones multimillonarias, Apple optó por integrar la IA de manera gradual en su ecosistema de productos y servicios, una estrategia que el mercado interpreta como más rentable y con menores riesgos financieros.
En paralelo, Nvidia enfrentó una toma de ganancias luego del extraordinario rally impulsado por la demanda de chips para IA.
La preocupación de Wall Street es que el ritmo de inversión de las grandes tecnológicas termine moderándose y afecte las expectativas de crecimiento del fabricante de semiconductores. Esa incertidumbre provocó una caída superior al 4% en sus acciones y arrastró también a otras compañías del sector, como AMD e Intel.
Otro factor que impulsó a Apple fue la expectativa por sus próximos resultados trimestrales y por las novedades que presentará en inteligencia artificial.
Los analistas esperan más detalles sobre la evolución de Siri y otras funciones basadas en IA, que podrían fortalecer el atractivo del ecosistema de la compañía. Además, el mercado mantiene expectativas positivas sobre futuros lanzamientos de hardware, entre ellos un iPhone plegable.
La rotación desde las acciones vinculadas a la infraestructura de IA hacia empresas con modelos de negocio más diversificados también explica el cambio de liderazgo. Tras meses en los que Nvidia fue la gran beneficiada por la fiebre de la inteligencia artificial, los inversores comenzaron a privilegiar compañías con ingresos más estables, menor presión sobre el flujo de caja y una política de inversión más prudente.
De esta manera, Apple volvió a ubicarse en la cima del mercado bursátil mundial y quedó cerca de alcanzar una capitalización cercana a los u$s5 billones, consolidando un cambio en las preferencias de Wall Street, que ahora premia tanto el crecimiento como la disciplina financiera.