30 de septiembre 2026 - 09:38

Bonos bajo presión y acciones que resisten en Wall Street: qué explica el desacople y cómo impacta en ONs argentinas

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense tocaron niveles máximos en más de dos décadas, mientras Wall Street aún conserva buena parte de las ganancias acumuladas en 2026. El desacople entre renta fija y acciones abre interrogantes para los mercados globales y empieza a sentirse también en las ONs argentinas.

Por qué sigue el desacople entre la renta fija y la renta variable en EEUU.

Por qué sigue el desacople entre la renta fija y la renta variable en EEUU.

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El mercado financiero americano muestra una divergencia cada vez más marcada entre las acciones y los bonos del Tesoro. Mientras los rendimientos de la deuda de largo plazo escalan a niveles que no se observaban desde comienzos de siglo, Wall Street continúa sosteniendo buena parte de las ganancias acumuladas durante 2026, especialmente de la mano del sector tecnológico.

El martes, el rendimiento del Treasury a 30 años llegó a 5,61%, su nivel más alto desde junio de 2002. Al mismo tiempo, la tasa del bono estadounidense a 10 años tocó 5,28%, un máximo desde 2007. El movimiento profundizó una oleada de ventas de renta fija alimentada por las preocupaciones en torno a la inflación, la volatilidad que sigue experimentando el petróleo y las expectativas de que la Fed mantenga una postura más restrictiva.

Las hipótesis, por ejemplo en relación con la dinámica del Brent y la guerra entre EEUU e Irán, son bastante categóricas para la city: la prolongación del conflicto agrava el problema fiscal de EEUU, el tránsito en Ormuz sigue sin estar normalizado y la IEA estima una caída de la demanda de petróleo de 1,6 millones de barriles diarios.

Entonces, la suba de las tasas supone, en principio, un escenario menos favorable para las acciones: incrementa el costo de financiamiento de las compañías y eleva el rendimiento de los activos considerados libres de riesgo, reduciendo el atractivo relativo de la renta variable. Sin embargo, el mundo del equity parece ignorar esa consecuencia y la incertidumbre se ve más reflejada en los bonos. ¿Cuáles son los motivos de ese desacople de expectativas hacia el futuro de la economía de EEUU, que se aproxima a una elección determinante para el gobierno de Trump?

Para responder esta pregunta y poner en perspectiva, vale mencionar el fuerte aumento de los índices bursátiles norteamericanos en lo que va del año: el Nasdaq Composite acumula una ganancia de 15% en 2026, el S&P 500 avanza más de 12% y el Dow Jones, 7,1%. El Russell 2000, que agrupa a las compañías de menor capitalización, también muestra una mejora de 13,5%. Mirando los números recientes, el Nasdaq avanza 2% en lo que va del mes, el S&P 500 0,3% y el Dow Jones, que ya se vio más afectado por la suba de la rentabilidad de los bonos del Tesoro, retrocede 3,2%, encaminándose a su peor septiembre desde 2023.

El comportamiento refleja, en buena medida, la fortaleza que todavía mantienen las compañías tecnológicas y relacionadas con la inteligencia artificial, que se refleja en las fuertes ganancias del Nasdaq y evita que el S&P 500 obtenga un número negativo en septiembre. Entonces, ese segmento permitió al Nasdaq resistir mejor el salto de las tasas, aun cuando el deterioro comienza a observarse con mayor claridad en otros sectores del mercado.

De hecho, la fortaleza de los grandes índices esconde una dinámica interna más débil. Apenas 40,8% de las compañías que integran el S&P 500 cotizan por encima de su media móvil de 200 días, el porcentaje más bajo desde mayo de 2025, una señal de que el desempeño positivo del índice está cada vez más concentrado en un grupo reducido de acciones de gran capitalización.

Los mercados continúan en tensión con el rendimiento de los bonos

Los mercados continúan en tensión con el rendimiento de los bonos

“¿Qué está movilizando a la renta variable, especialmente tecnología? Hay varias razones para que se esté dando este fenómeno. El mercado sigue comprando crecimiento/IA. Es probablemente el factor más importante. Las grandes tecnológicas tienen una capacidad de crecimiento de beneficios que muchas empresas tradicionales no tienen. La inversión en infraestructura de IA sigue siendo extraordinariamente elevada. Y el retorno en este sector también. Esto explica bastante bien por qué Nasdaq puede comportarse mejor que Dow. Una tasa alta perjudica a las acciones vía descuento de flujos, pero hay una segunda variable que es la ganancia por acción esperada para estas compañías. En pocas palabras, yo diría que el mercado está temporalmente absorbiendo el shock de tasas gracias al crecimiento de ganancias del sector tecnológico, fundamentalmente la AI”, explicó Federico Izaguirre Prencesvalle, Asset Management especializado en EEUU, consultado por Ámbito.

Por otro lado, Sergio González, Head de la Oficina de Inversiones de Cohen, agregó que el desacople entre la renta fija y la renta variable “es más parcial de lo que parece”. En ese sentido, agregó que dentro de la bolsa, el ajuste por tasas ya ocurre en segmentos sensibles como el Dow, con mayor peso de sectores cíclicos y de valor, sobre todo el Russell 2000, cuyas compañías están más endeudadas y a tasa flotante, “vienen claramente por detrás”.

En esa línea, señaló: “Las tecnológicas grandes, con poca deuda y mucha caja, se ven menos afectadas por el costo del financiamiento. El riesgo es de valuación: con el Treasury a 10 años en torno a 5,2%, la prima que paga la renta variable frente a un activo libre de riesgo está muy comprimida. Esto deja al mercado vulnerable ante cualquier decepción en las ganancias o en los datos de inflación, como el PCE”.

A su vez, el economista Martín Polo aportó que las tecnológicas y los semiconductores permiten compensar la caída de los otros índices. “Las tecnológicas mantienen el mercado accionario vivo, y el resto de los sectores, salvo el energético, que sigue los vaivenes del precio del petróleo, va a ir sintiendo el aumento de las tasas de interés”. En ese sentido, deslizó que este panorama para la renta fija con suba de rendimientos del Tesoro de los EEUU continúe.

Para Martín Cordeviola, analista de Research de PPI, el nivel de inversión de las empresas en IA obliga también al Gobierno de EEUU a achicar el déficit. “Esta es una de las razones por las que el mercado castiga más a las economías con un elevado porcentaje de deuda en relación con su PBI -Estados Unidos es una de ellas-” y agregó: “En definitiva, el equity estadounidense sigue avanzando a pesar de la dinámica en el mercado de bonos. Más allá de esto, en las últimas ruedas se está viendo algo más de cautela y todo tiene un límite. Hoy el rendimiento de un bono del Tesoro está por encima de la earning yield del S&P 500 y, en la medida que esto se siga profundizando, en algún momento puede observarse algún tipo de rotación”.

¿Cómo impacta este panorama en las ONs locales?

Como bien saben los inversores de moneda dura, los Treasuries funcionan como tasa de referencia global. Cuando suben sus rendimientos, suele también aumentar el retorno que los inversores les exigen a las ONs argentinas, al mismo tiempo que también afecta a las compañías que buscan financiarse en el mercado internacional próximamente.

Para Polo, las ONs locales vienen teniendo una performance muy estable. “Rinden poco y son menos volátiles. Creo que las puede impactar, pero vienen siendo un buen refugio ante la volatilidad”.

En tanto, Izaguirre señaló que “el impacto principal se daría por la combinación Treasury sumado al riesgo corporativo más el riesgo político argentino. El verdadero riesgo es la combinación de suba del Treasury con la suba del riesgo país”.

En esa misma línea, Melina Eidner, de PPI, contribuyó al señalar que el riesgo externo se refleja en mayores tasas de colocación que en meses anteriores. “En el mercado secundario, también vimos un incremento de los spreads corporativos, que se explicó mayormente por el aumento en la 10-year más que por una suba del spread de los emisores. Particularmente, el tramo de la curva corporativa más afectado fue el tramo largo, al presentar una mayor sensibilidad a los cambios en las tasas de interés -riesgo duration-, aunque también hubo subas de spreads en el tramo corto/medio”.

Por último, desde Cohen agregaron que las ONs vienen mostrando más resiliencia que los soberanos. Para el inversor, el impacto, señala González, “refuerza la preferencia por emisores de alta calidad crediticia y duration corta. Dentro de ese grupo, las compañías energéticas exportadoras se benefician de un petróleo en torno a u$s95-108, lo que mejora su generación de dólares y su capacidad de repago”.

La incógnita entonces para el mercado pasa ahora por cuánto tiempo podrá sostenerse este desacople y si veremos una corrección en octubre o no. Si los rendimientos permanecen por encima del 5% y las expectativas de inflación continúan deteriorándose, la presión que hasta ahora se concentró principalmente en los bonos podría terminar extendiéndose finalmente al mercado de acciones.

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