El S&P Merval cortó este jueves una racha de cuatro subas consecutivas y cayó 1,25% medido en dólares, pese al fuerte rebote de Wall Street. La presión se concentró en las acciones argentinas, mientras que los bonos soberanos avanzaron y el riesgo país cerró en 493 puntos, por debajo de las 500 unidades.
El S&P Merval cortó racha de 3 alzas al hilo, pero subieron los bonos y el riesgo país cerró debajo de los 500 puntos
Las acciones argentinas operaron con bajas generalizadas y se desacoplaron de la recuperación de los principales mercados internacionales. En contraste, los bonos soberanos resistieron y el riesgo país cedió hasta los 493 puntos.
-
El mercado argentino tuvo su mejor semana en dos meses: el S&P Merval ganó casi 4% en dólares y el riesgo país cayó 21 puntos
-
Los ADRs treparon hasta 5% y el riesgo país volvió a ceder, hasta los 500 puntos
El S&P Merval cae pese al buen clima externo, mientras el riesgo país se sostiene por debajo de los 500 puntos.
La divergencia se produjo en un escenario internacional favorable para los activos de riesgo. El Nasdaq Composite trepó 1,4%, el Dow Jones avanzó 1,2% y el S&P 500 ganó 0,8%, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron. A su vez, el índice de volatilidad VIX cayó 6,1%, hasta los 14,3 puntos.
En el frente local, el dólar mayorista volvió a retroceder y cerró en $1.508, en una jornada con menor demanda de cobertura. En paralelo, las tasas de corto plazo descendieron hasta la zona del 20% nominal anual, el piso que establece el Banco Central mediante sus operaciones de simultáneas.
El S&P Merval cortó una racha de cuatro subas
El S&P Merval interrumpió cuatro ruedas consecutivas en terreno positivo, cayó 1,25% medido en dólares y cerró en 1.924 puntos.
Las bajas fueron generalizadas y estuvieron encabezadas por empresas energéticas, agropecuarias y vinculadas a la construcción. Entre los principales retrocesos aparecieron Cresud, YPF, Transportadora de Gas del Sur, Loma Negra y Grupo Supervielle.
En Nueva York, los ADRs argentinos acompañaron la corrección. YPF y Cresud encabezaron las pérdidas, seguidas por Loma Negra, TGS y Pampa Energía. Las excepciones se concentraron entre las siderúrgicas, con avances de Ternium y Tenaris.
La similitud entre las bajas de los ADRs y sus pares locales muestra que el movimiento no respondió principalmente a un efecto cambiario. La rueda reflejó una toma de ganancias después del rebote de las cuatro jornadas anteriores, más que un deterioro generalizado de los activos argentinos.
De cara a septiembre, Portfolio Personal Inversiones (PPI) decidió sobreponderar al sector financiero, luego de la fuerte corrección registrada en agosto. La sociedad de bolsa destacó que los bancos todavía presentan valuaciones atractivas frente a sus pares regionales, balances mejores de lo esperado y un escenario de tasas más estable.
La firma también mantuvo su exposición al sector energético, debido al potencial de suba y a la presencia de proyectos capaces de generar valor. Sus acciones preferidas para septiembre son Banco Macro, BBVA Argentina, Grupo Financiero Galicia, Pampa Energía, YPF, Central Puerto, Transportadora de Gas del Sur, Transener y Telecom Argentina.
Los bonos subieron y el riesgo país cerró debajo de 500 puntos
La renta fija volvió a desacoplarse del desempeño de las acciones. En sintonía con el resto de los mercados emergentes, los bonos Globales argentinos avanzaron entre 0,2% y 0,4%, mientras que el ETF EMB, que replica deuda emergente, ganó 0,3%.
La mejora permitió que el riesgo país retrocediera tres unidades, hasta los 493 puntos, y cerrara por debajo de la barrera de los 500 puntos por primera vez en más de dos semanas.
La combinación de bonos en alza y acciones en baja refuerza la lectura de que la presión vendedora estuvo concentrada en la renta variable. Hasta el momento, no se observa una ampliación significativa de la prima de riesgo exigida sobre la deuda soberana argentina.
En otros segmentos del mercado local, los Bopreales operaron algo más débiles, mientras que los Boncap en pesos registraron variaciones positivas moderadas a lo largo de buena parte de la curva.
Para Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, el comportamiento de los bonos durante las primeras ruedas del mes abre la posibilidad de que los activos argentinos hayan alcanzado un piso hacia finales de agosto. “Por el momento vemos que el mercado arrancó septiembre con una dinámica positiva, tanto en bonos como en acciones, sin verse afectado de manera significativa por la suba del petróleo registrada a comienzos de esta semana. Esto nos lleva a pensar que los activos argentinos podrían haber encontrado un soporte hacia finales de agosto”, explicó.
Frente a las próximas jornadas, Lazzati espera que la deuda soberana pueda recuperar parte del terreno perdido y sostener rendimientos positivos durante septiembre, aunque la evolución de las tasas internacionales continuará siendo una variable central para los títulos argentinos.
¿Desacople o ilusión? El test de los activos argentinos
La mejora de los bonos argentinos también abre el interrogante sobre si el mercado local comenzó a desacoplarse de un escenario internacional condicionado por tasas estadounidenses estructuralmente elevadas.
Martín Mazza, director de MM Investments, explicó que los bonos largos de Estados Unidos vienen atravesando períodos de presión porque los inversores continúan recalibrando sus expectativas sobre la inflación, el déficit fiscal, la oferta de deuda y el tiempo durante el cual las tasas podrían mantenerse altas.
Al mismo tiempo, la Argentina comenzó a exhibir una dinámica propia, con una recuperación de los bonos soberanos, una reducción del riesgo país y mejoras acumuladas en distintos segmentos de la renta variable.
Mazza señaló que existe un efecto técnico que debe tenerse en cuenta: si aumenta el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense, el riesgo país argentino puede bajar parcialmente por la propia construcción del índice, ya que mide la diferencia entre ambos rendimientos. Sin embargo, destacó que en este caso también están subiendo los bonos argentinos, por lo que existe una compresión genuina de la prima de riesgo local y no solamente un efecto matemático.
En las acciones aparece un factor adicional. Debido al elevado peso que tienen las compañías energéticas dentro del mercado argentino, una suba del petróleo puede beneficiar a empresas como YPF, Vista y Pampa Energía. Así, el mismo contexto geopolítico que podría presionar a los bonos estadounidenses por su impacto inflacionario puede favorecer a una parte importante de la renta variable local.
“Argentina está mostrando cierto desacople. Afuera se está discutiendo principalmente inflación y tasas, mientras acá el mercado está empezando a discutir cuánto margen queda para seguir comprimiendo riesgo y cuánto de esa mejora puede terminar trasladándose al costo de capital y a las valuaciones”, sostuvo Mazza.
Según el director de MM Investments, “Argentina hoy no está operando solamente como un emergente más. Está operando una mejora de riesgo propio”. El verdadero examen será comprobar si los activos argentinos pueden continuar recuperándose incluso frente a una tasa estadounidense estructuralmente más elevada.
El respaldo de EEUU y la demanda de cobertura
El mercado también sigue de cerca el respaldo político y financiero de Estados Unidos al programa económico. Para Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, la reciente reunión entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ratificó la buena relación bilateral, aunque esa señal todavía no terminó de trasladarse plenamente a los activos locales.
“El encuentro entre Luis Caputo y Scott Bessent en el marco de la cumbre de ministros de Finanzas del G20 ratificó el buen vínculo entre Argentina y Estados Unidos y el estratégico respaldo de Washington al programa económico que encara actualmente la administración Milei”, afirmó.
Sin embargo, Araujo advirtió que “el tono favorable de la reunión contrasta con el comportamiento reciente de los mercados locales, donde el dólar volvió a ganar terreno y el riesgo país continúa ubicándose cerca de los 500 puntos básicos”.
Para el analista, la divergencia resulta relevante porque, mientras el apoyo político externo continúa siendo una fortaleza para la Argentina, “el mercado continúa poniendo el foco sobre la capacidad del programa para atravesar un período de mayor demanda de cobertura cambiaria”.
Wall Street rebotó con fuerza antes del informe de empleo
El escenario internacional ofreció un respaldo que no logró trasladarse a las acciones argentinas. El Nasdaq Composite subió 1,4%, el Dow Jones ganó 1,2% y el S&P 500 avanzó 0,8%, con el sector tecnológico nuevamente a la cabeza.
Al mismo tiempo, el VIX —conocido como el índice del miedo de Wall Street— retrocedió 6,1%, hasta los 14,3 puntos, reflejando una menor percepción de riesgo entre los inversores.
Los bonos del Tesoro estadounidense también recuperaron terreno. El rendimiento del título a dos años bajó tres puntos básicos, hasta el 4,34%, mientras que la tasa a diez años cedió alrededor de un punto básico, hasta el 4,77%. De esta manera, la diferencia entre ambos tramos se amplió hasta los 43 puntos básicos.
Los datos económicos dejaron señales mixtas sobre el mercado laboral. Los pedidos iniciales de subsidios por desempleo se ubicaron en 205.000, apenas por debajo de los 206.000 esperados, mientras que las solicitudes continuas alcanzaron los 1,78 millones.
A su vez, el informe de Challenger registró 52.900 anuncios de despidos durante agosto, por encima de los 34.200 del mes anterior. El mercado mantiene ahora la atención puesta en el informe oficial de empleo que se conocerá este viernes, con las nóminas no agrícolas, la tasa de desempleo y la evolución de los salarios.
También se publicó la balanza comercial estadounidense: el déficit de julio se amplió hasta u$s88.600 millones, frente a los u$s73.300 millones previstos por los analistas.
En las materias primas, el petróleo retomó las subas. El WTI avanzó 0,8%, hasta u$s91,70 por barril, mientras que el Brent ganó 0,2% y terminó alrededor de los u$s95,80.
Así, la jornada dejó una marcada divergencia. Mientras Wall Street rebotó y los rendimientos de los bonos estadounidenses retrocedieron, las acciones argentinas corrigieron tras cuatro ruedas alcistas. Sin embargo, la suba de los bonos soberanos y la caída del riesgo país por debajo de los 500 puntos mostraron que el retroceso no se extendió al conjunto de los activos locales.
- Temas
- Riesgo País
- Bonos
- Acciones
- Bolsa



