26 de agosto 2026 - 20:05

Nvidia volvió a romper las previsiones y sus acciones saltan más de 4% en Wall Street

La compañía de Jensen Huang facturó u$s96.200 millones en su segundo trimestre fiscal, por encima de lo esperado, y presentó una guía también superior al consenso. El papel había caído 1,6% durante la rueda regular, pero revirtió la tendencia apenas se conocieron los resultados

Nvidia volvió a superar las previsiones y reforzó las expectativas sobre la demanda de inteligencia artificial.

Nvidia volvió a superar las previsiones y reforzó las expectativas sobre la demanda de inteligencia artificial.

Nvidia volvió a superar las expectativas de Wall Street en su segundo trimestre fiscal de 2027 y despejó, al menos por ahora, parte de las dudas sobre la capacidad del boom de inteligencia artificial para sostener el fuerte crecimiento de los últimos años. La compañía presentó los resultados después del cierre de este miércoles y sus acciones, que habían terminado la sesión regular con una caída de 1,6%, reaccionaron con una suba superior al 4% en las operaciones posteriores al cierre.

El movimiento respondió a una combinación que el mercado venía exigiendo cada vez con mayor intensidad. En este sentido, Nvidia no solo volvió a superar las estimaciones de ingresos y ganancias, sino que además proyectó para el próximo trimestre ventas mayores a las esperadas, mientras su principal negocio mantuvo tasas de crecimiento de tres dígitos.

Los ingresos volvieron a superar al mercado

La compañía facturó u$s96.200 millones, por encima de los aproximadamente u$s92.000 millones que esperaba el consenso y también de la propia proyección de Nvidia, que tres meses atrás había anticipado alrededor de u$s91.000 millones. A su vez, la ganancia ajustada por acción alcanzó los u$s2,22, frente a los u$s2,09 previstos.

El principal motor volvió a ser el negocio de centros de datos, que concentra la infraestructura utilizada para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Ese segmento generó u$s89.000 millones, un incremento de 117% interanual, mientras los ingresos vinculados al networking para esos centros avanzaron 138%.

La velocidad del crecimiento volvió así a mostrar que, pese a las dudas sobre cuánto tiempo puede sostenerse el actual ciclo de inversión tecnológica, la demanda por infraestructura de IA todavía no muestra una desaceleración significativa. En ese escenario, la compañía proyectó además un margen bruto ajustado cercano al 74% para el próximo trimestre.

Nvidia volvió a elevar la vara para el próximo trimestre

Más importante para la reacción de la acción fue la perspectiva hacia adelante. Para su tercer trimestre fiscal, Nvidia espera ingresos por u$s108.000 millones, con un margen de variación de 2%, por encima de los aproximadamente u$s104.000 millones que anticipaba el mercado.

Además, la proyección vuelve a excluir cualquier venta de chips para centros de datos en China, por lo que el crecimiento esperado descansa principalmente en la demanda proveniente del resto de los grandes mercados.

Durante la presentación, Jensen Huang sostuvo que la inteligencia artificial alcanzó un “punto de inflexión” y destacó que la demanda dejó de depender de unos pocos grandes laboratorios para extenderse hacia nuevos desarrolladores, modelos abiertos y aplicaciones de denominada “IA física”, vinculadas con robótica e industria.

Al mismo tiempo, la arquitectura Blackwell Ultra continuó impulsando las compras de los grandes proveedores de servicios en la nube, mientras la próxima generación, Vera Rubin, ya se encuentra en producción. Otro dato que refuerza esa apuesta aparece en los compromisos de suministro de Nvidia, que treparon hasta u$s279.000 millones, principalmente por capacidad y memoria reservadas para futuras generaciones de chips.

Por qué esta vez Wall Street festejó el balance

La reacción resulta especialmente relevante porque, durante varios trimestres, superar las previsiones había dejado de ser suficiente para Nvidia. Con expectativas extremadamente elevadas y una valuación que asumía un crecimiento casi perfecto, incluso balances mejores de lo esperado llegaron a provocar caídas posteriores al cierre.

Esta vez, sin embargo, el mercado encontró varios argumentos simultáneos para sostener la suba. Los ingresos volvieron a superar el consenso, los centros de datos crecieron más de 100%, la guía para el trimestre siguiente quedó por encima de las previsiones y los compromisos de suministro mostraron que Nvidia continúa preparándose para una demanda elevada durante los próximos períodos.

Aun así, la principal discusión de fondo no desapareció. Los grandes clientes tecnológicos siguen destinando cifras extraordinarias a centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial, por lo que el mercado continuará observando hasta qué punto esas inversiones pueden traducirse en ingresos suficientes para justificar el gasto. El balance de Nvidia no resolvió esa pregunta, pero volvió a mostrar que, por ahora, el principal proveedor de chips del boom de la IA sigue creciendo más rápido de lo que Wall Street anticipaba.

Te puede interesar