11 de septiembre 2008 - 00:00

Abuelas identificaron al hijo 95 de desaparecidos

La organización Abuelas de Plaza de Mayo anunció ayer la identificación de dos nuevos hijos de desaparecidos, que suman siete en lo que va del año y 95 en total desde que comenzaron a convocar a posibles hijos de víctimas de la represión clandestina de las guerrillas en la década de los años 70 que no fueron devueltos a sus familiares biológicos.

Se trata de Laura Catalina De Sanctis Ovando, quien habría nacido en el Hospital Militar de Campo de Mayo a mediados de 1977, y de Federico Cagnola Pereyra, que nació en la ESMA en febrero de 1978.

Junto a las abuelas biológicas de Cagnola, la titular de las Abuelas, Estela Carlotto, sostuvo que el encuentro fue «maravilloso» e insistió en que la organización que conduce «no bajará los brazos hasta tanto no encuentre al último nieto» desaparecido.

«Realmente son dos casos muy fuertes y diferentes: en el de Federico, fue criado con la verdad por una familia civil que le dio amor. En el de Laura es nada más ni nada menos que un apropiador de la dictadura, un uniformado, por lo que la formación de la chica fue terrible», explicó Carlotto, al encabezar una conferencia de prensa en la sede de Abuelas para brindar detalles de la restitución.

De Sanctis es hija de dos militantes montoneros: Myriam «Tita» Ovando, nacida el 17 de enero de 1956 en Rosario, donde estudió Psicología, y de Raúl René De Sanctis, quien nació el 21 de julio de 1954 en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Ovando fue secuestrada el 1 de abril de 1977 en Virreyes, cuando estaba embarazada de seis meses, y permaneció detenida ilegalmente en la localidad bonaerense de Escobar, en un centro clandestino dependiente de Campo de Mayo.

Por una carta que recibió su familia se supo que la joven había dado a luz en julio de 1977, durante su cautiverio, una niña a la que llamó Laura Catalina, recuperada finalmente hoy luego de más de 30 años.

Cagnola es hijo de Liliana Carmen Pereyra, nacida en La Plata el 1 de setiembre de 1956, y de Eduardo Alberto Cagnola, en Chacabuco, el 12 de diciembre de 1954, también militantes de Montoneros que fueron secuestrados el 5 de octubre de 1977 en una pensión de Mar del Plata cuando ella estaba embarazada de 5 meses. Ambos permanecieron detenidos en la Base Naval de Buzos Tácticos de Mar del Plata, hasta que la joven fue trasladada a la ESMA para dar a luz.

Según testimonios de sobrevivientes, Liliana permaneció detenida en la denominada «pieza de las embarazadas» en el tercer piso del Casino de Oficiales, pegado a « Capucha», y en febrero de 1978 dio a luz un bebé al que llamó Federico, de quien fue separada unos diez días después.

  • Emoción


    Cagnola es nieto de Jorgelina Azzarri de Pereyra, «Coqui», referente de Abuelas de Plaza de Mayo en La Plata, que después de treinta años de espera este martes lo encontró frente a frente. «Tuvimos un encuentro muy bueno y emocionante. Es lo mejor que me pasó en los últimos 30 años. Igual que un sueño. Yo ahora quiero darle el tiempo necesario para que recupere su identidad, pero es el momento más feliz de mi vida», sostuvo la abuela en conferencia de prensa.

    La otra abuela del joven, Hilda de Cagnola, reconoció que «luego de tantos años ya estaba medio entregada», pero sostuvo que luego del reencuentro siente «una gran alegría en el corazón». Visiblemente emocionada, Hilda reveló que Cagnola «dijo que había sido criado con mucho amor, con una muy buena familia», y agregó que está «muy contenta de haber llegado a esto luego de 30 años largos».
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